La realidad supera a la ficción

16 10 2014

Éste es uno de los párrafos centrales de mi artículo de hoy:

Quizá, además del colgante o de los pendientes, debería comprarle un buen bolso. Pero, ¿no serádemasiado? ¿No sospechará de su mala conciencia? Expulsa de su cabeza esos pensamientos negativos. Se la llevaráotra vez al spa este fin de semana, y entre masaje y masaje la colmará de langosta y Dom Perignon. ¡Alcohol! Sí, esa palabra le recuerda que hay que renovar las existencias en su propio despacho, en donde está a punto de dar la campanada, y no precisamente como cuando la daba, a título honorífico, haciendo sonar el tolón-tolón en la Bolsa de Wall Street, y se sentía -todavía se siente, qué cojones- uno de los amos del mundo.

 Enterito lo encontraréis, como ya es hábito, en eldiario.es


Apuntes 4

10 10 2014

Detalle de una casita en Enfeh, costa norte de Líbano

En medio de la marea de fango de estos días, he intentado hallar tiempo para esos destellos de luz que son los buenos recuerdos. Casualmente -o no tanto-, he compartido jornadas con un par de viejos amigos que han venido a verme, dotados ambos para el cariño y también para eso que, por ofrecerme su propia forma de recordar hechos, circunstancias o paisajes compartidos, podría clasificar como tareas de “sparring”. Entrenándome con ellos en el toma y daca del “¿te acuerdas?”, a su marcha me dejaron buscando fotografías que evocaran sensaciones que ellos ni habían nombrado, pero que habían despertado en mí.

 Toldo y mar en Beirut

Me dio por pensar en cuántas veces la Historia -así, con mayúsculas- se produjo ante mis ojos, sin que grandiosidades propias del reporterismo de acción dejaran más mella que los pequeños detalles recogidos aquí y allá, vividos, intensamente vividos. Y vívidos, también.

Grecia, resumen.

Porque se produjeron en la intimidad, que es donde se asientan los negocios del alma.

Detalles centrados en colores, en momentos, en orillas, en silencios. En la plenitud de sentir fluir la sangre y expandirse como en un tranquilo y pleno despertar.

Momentos que aquí os dejo, y que espero iluminen un poco estos días turbios. A mí me ayudan.



Lapos y babas

9 10 2014

Aquí os dejo el primer párrafo de mi artículo de hoy:

Uno de los efectos secundarios que provoca este Gobierno –al menos, me lo produce a mí– es que han dejado de sobrecogerme las películas y series de terror. Me puse El proyecto de la bruja de Blair tras la primera comparecencia de Ana Mato, ataviada la ministra del Disparate con un conjunto negro muy acertado, que hacía juego con la sombra de su bigote –coordinación indumentaria que no todas conseguimos, por mucho que lo intentemos–, y literalmente no sentí nada. Nada. Lo mismo me ocurrió cuando, tras la sesión parlamentaria de este miércoles, traté de escalofriarme con unos capítulos de The Walking Dead. Francamente, queridos, quién tuviera a esos muertos gobernándonos, en lugar de a estos vivos.

Podéis leerlo completo, como cada jueves, en eldiario.es



Coño, ha llegado el otoño

2 10 2014

Así empieza mi artículo de hoy:

La semana empezó en tono festivo. Ese nombramiento de Soraya como rastreator de los símbolos patrios, con los consiguientes cuadros flamencos imaginativos que tal iniciativa gubernamental sugirió, nos depararon momentos deliciosos entre los tuiteros que no suelen regatear su ingenio. Sin embargo, pronto hemos entrado en el torbellino habitual, y bipolar, que arrastra a los medios hacia el gran tema catatónico: la cuestión catalana y la cuestión española. Enredando y malmetiendo en la mayoría de los casos, los medios, más que ayudando a clarificar. Petrificando.

Que, como sabéis, continúa en eldiario.es



Fusilados de 1975, y frío en el alma

27 09 2014

Leo en un Interviu, en un aniversario de aquella siniestra matanza:

“En Barcelona, fue ejecutado Juan Paredes Manot, Txiqui, de 21 años, y en Burgos, Ángel Otaegui, de 33. Ambos, acusados de pertenecer a ETA. En Hoyo de Manzanares (Madrid), José Luis Sánchez Bravo, de 22 años, Ramón García Sanz, de 27, y José Humberto Baena Alonso, de 24, miembros del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP). Las condenas a muerte, dictadas por tribunales militares, estaban decididas de antemano. Ni el clamor internacional pudo pararlas.”

Recuerdo aquellos días, las protestas, los llamamientos internacionales, pero sobre todo recuerdo el manto de ceniza que cayó sobre nosotros, sobre la España que no mandaba ni se enriquecía.  La oscuridad parecía carecer de límites, la sangre de aquellos hombres jóvenes pintaba de dolor nuestras paredes, alma adentro. La desesperanza.

Me dije que no aguantaba más y me fui a París, a respirar, a recorrer las sofás y los lechos auxiliares de los amigos, muchos de ellos en el exilio, a hacer cosas tan simples y aquí inalcanzables como conectar la televisión y escuchar un apasionado debate, libre, libre, libre, sobre todo tipo de ideas. Mientras estaba allí Franco empezó a pudrirse en la cama -su cuerpo: su mente siempre fue una gusanera-, que fue como morirse encima de todos, soltando sus heces, y quienes le habían acompañado empezaban a preparar que su transición a la democracia resultara lo menos costosa posible.

Sentencias de muerte. Nunca de olvido.