Malgré tout!!!!

Las jornadas electorales, por poco excitantes que resulten, aún me excitan. De ahí que hoy no me pueda concentrar en la novela y esté pesando en qué ponerme para ir a mi urna, qué hacer antes, qué hacer después… Qué libro elegir para leer mientras espero a que empiece a haber movimiento y poderme poner a mirar las teles con la SER en una oreja. Ay. Es una de las ventajas de la segunda edad y media: recordar lo poco excitantes que eran los días cuando no había ninguna posibilidad de elegir nada.

Hoy la tertulia de Montse Domínguez ha estado estupenda, con una buena noticia: el negocio de la nieve puede ir bien porque ésta se ha portado bien, de entrada. Siete mil empleos directos y más de 50 mil dependen del blanco elemento.

Además, tengamos conciencia de la suerte que tenemos de no haber nacido en Haiti.

Por |2010-11-29T09:51:54+01:0028/11/2010|Categorías: actualidad, política|8 Comentarios

Y ésta, por los días que vienen

No es una canción alegre pero es muy hermosa, y de resistencia. Porque las fechas que vienen, la navidad, el año nuevo, inevitablemente nos traen el dolor por los que se fueron para siempre. De modo que una buena canción resulta una excelente muleta con la que atravesar las semanas que vienen, del brazo -sobre todo- de los que aún están.

Por |2010-11-29T09:52:54+01:0027/11/2010|Categorías: actualidad, mis músicas|Etiquetas: |8 Comentarios

Aclarando (o complicando)

Tullido, inválido emocional (sirva para todos los sexos, tanta arroba es una lata estética), así como retrasado o incapaz o tarado emocional: palabras mayores que cada cual aplicará según considere, pero que no vienen a cuento en lo que se refiere a mi pregunta.

Indocumentado emocional es más leve. Puede ser alguien que no lleva el corazón porque ha salido sólo por un rato y cree que no necesitará usarlo, y entonces el Destino le pone delante al Amor de su Vida y el otro, o la otra pobre se queda sin aliento, no sabe qué hacer. Lo más sensato sería (siempre mejor pasarse por más que por menos) agarrar al interlocutor, ir con él a casa, ponerse el corazón y empezar de nuevo.

También puede ocurrir que la indocumentada o el indocumentado lleven el corazón tan manoseado en la cartera, a fuerza de sacarlo y meterlo en grietas de amores automáticos que cobran alta comisión; que se sienta tan ahíto de esfuerzos que simplemente no recuerde dónde lo ha puesto, o para qué sirve. En cuyo caso necesitará un lento y doloroso (para él/ella y quien le acompañe en el trance) proceso de recuperación.

Está aquel o aquella que, por el contrario, lleva tanta emotividad mal metida en la abultada billetera, exuda tal cantidad de necesidad afectiva, que literalmente pone al contrario en huida libre. Es esa persona que te escribe para recalcar que ahora ya no te escribe tan a menudo, o que te llama para recordarte que ya no te telefonea seis veces al día. Muchos papeles de identificación. Demasiados. Y ninguno resulta efectivo, porque se han desvalorizado con el uso.

Y está quien tiene un pasaporte sin sellos, intacto, guardado en un cajón. De vez en cuando lo mira, lo soba, lo sueña, imagina cosas, las goza consigo mismo. Algún día…, se dice. Vendrá la persona adecuada, la culpa de lo que ocurre no es mía, lo que pasa es que los tíos son un horror, o a las tías no hay quién las entienda. Algún día…

Sin juzgar a nadie, pero describiendo, he aquí algunas explicaciones o complicaciones.

Por |2010-11-29T09:54:14+01:0027/11/2010|Categorías: actualidad, miscelánea|13 Comentarios

Una foto de ahora mismo

Hoy sentía nostalgia de Beirut pero en plan bien, por lo tanto me he subido a la terraza de un hotel para escribir un rato, con el sol en la cara. El azar ha puesto el atrezzo: un tío que no para de hablar por teléfono ni de fumar,  y una grúa al fondo. ¡Parece que esté allí!  Con gafas, eso sí, que la luz es innecesariamente cruel a estas horas.

Preguntas: ¿a cuánt@s indocumentad@s emocionales habéis conocido en los últimos años? ¿Cómo saber que nosotr@s mism@s no lo somos? Uso la arroba porque pesa menos que la conciencia. O que la coincidencia, el malentendido, el propio azar. (La grúa no sale, ni falta que hace).

hay lo que hay

Por |2010-11-29T09:55:05+01:0026/11/2010|Categorías: actualidad, miscelánea|10 Comentarios