No quiero escribir nada, sólo pensar en lo fácilmente que se trunca eso tan frágil y único que poseemos, la vida. En recuerdo de los chicos y chicas que ya no pueden disfrutar de otro verano, este fragmento de una película emblemática de los veranos míos, La chica con la maleta, agridulce y tiernísima historia de los primeros estíos, los primeros amores, las primeras penas del corazón. No sé por qué hoy, al escuchar la noticia, he pensado en un verano, en un amor, en esta película.