Hoy recapacito y sigo pensando lo mismo. Es un Woody pero mayor, quiero decir que la chispa de otro tiempo brilla menos, aunque está, y es un poco: esto es lo que hay. La moraleja: las ilusiones más locas sientan mejor que los medicamentos, y es posible que sea más feliz quien es capaz de creer en cualquier fantasía que quien cree que planifica su vida. Te deja un poso triste, pero real. y claro, está Noami Watts. Banderas casi no está. Y Josh Brolin -¡el hijastro de Barbra Streisand!- cada día se parece más a Nick Nolte en bajito y negativo (quiero decir que es moreno).