Como para cambiar de acera

26 05 2010

Llevo ya unos días en esto del blog y todavía no me he metido con la Iglesia. En realidad, estaba pensando ahora mismo que cordobeses y barceloneses tenemos más que motivos para cambiar de acera cuando pasemos, respectivamente, por una sucursal de Cajasur o por el Palau de la Musica Catalana. Un excelente reportaje de Vanity Fair en español cuenta verdaderas ternuras de don Félix Millet: como la vez en que las prostitutas que usaba con cargo a la casa se presentaron en el venerable templo de las venerables musas musicales para pedir la paga atrasada. Les recomiendo esa revista, que yo (no es por fardar) también compro en su versión inglesa. El número español al que me refiero es el de junio y tiene en portada y páginas interiores a una señora que es de pecar: Salma Hayek. Su equivalente en la lengua del príncipe de Gales lleva un reportaje de futbolistas divos que, mal me esta el decirlo, dado lo mucho que cobran, también tiene su tentación carnal: posan en bañadores de diseño de grandes firmas y con los colores de las banderas de sus países. ¿Adivinan en la punta de dónde le queda a Samuel Eto’o la estrella de la enseña de Camerún? Pues ahí mismo.

Del folletín de los puñeteros canónigos con las manos en su caja he leído muchas cosas, y lo que más les recomiendo, por directo y bien informado, es el artículo “O mía o de nadie”, de Lourdes Lucio, publicado en El País


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3 respuestas a “Como para cambiar de acera”

26 05 2010
Leer está de moda (09:58:23) :

Maruja, no me extraña que incluso las “señoras de la vida” tuvieran que ir a cobrar atrasos… si es que la música clásica no da para vivir, no! Porque las contrataba por sus dotes vocales, no?

26 05 2010
n (10:01:36) :

La injerencia en todos los ámbitos de nuestras vidas (léase: políticos, económicos, morales o ideológicos… con largos y abundantes puntos suspensivos), de la jerarquía eclesiástica inquisitoria española roza lo delirante.
“(…) el acuerdo con Unicaja era tanto como entregarla “a los rojos”, una expresión que los canónigos han utilizado con frecuencia ante muchos interlocutores” (“O mía o de nadie”, de Lourdes Lucio). Para echarnos a temblar, ¿o no?.

26 05 2010
Magda (12:13:51) :

¿Y porque no se cambia Caja Sur de acera a nuestro paso y las gárgolas del Palau de van de vacaciones? Lo del Millet es de verguenza. Y la peña política callaíta. Solo algún exabrupto. Mola la campanya para chicos ágiles que entran en en el Metro sin pagar y dice¨Millet, paga el billet”. Qué bien que estés en la red xarxal…