Contad vuestro Cairo

27 09 2010

Por favor, ¿os apetece contar El Cairo que habéis visto? ¿O, si no habéis estado, el que imagináis? Puede ser divertido. Gracias.


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7 respuestas a “Contad vuestro Cairo”

27 09 2010
Amber (10:56:22) :

¡Buenos días, Maruja!

El Cairo lo conozco bastante bien. Primero fui en un viaje arqueológico a Saqqara y me quedé prendada y desde entonces no he dejado de visitar ésa vibrante ciudad y Egipto. He estado unas ocho veces y he vivido allí durante seis meses. Estudié un poco de árabe en la American University y aprendí un poco más sobre la “Egiptian way of life”.

El Cairo es cosmopolita al mismo tiempo que deliciosamente provinciano. La vida tan pronto discurre vertiginosamente, como parsimoniosamente, en especial cuando te tomas unos chais y haces que la shiha te dure cuatro ó cinco horas y más.
Los zumos de mango son buenísimos. Mango puro (sin agua añadida ni nada de nada), también los de caña de azúcar, son súper refrescantes. Ambos te los exprimen delante tuyo.

La ciudad es puro caos, pero un caos que no molesta. Allí aprenderás a cruzar sin semáforos en un mar de tráfico, que supera a México DF (aunque puede que ya sepas hacerlo). Al principio, quizás, te dé la impresión de que al cruzar las calles del centro tengas la sensación de “¡Sálvese quien pueda!”, pero luego es divertido y resulta pan comido.

En la zona que te vas a hospedar, que está bastante bien, deberás acostumbrarte, sin embargo, al hecho de que es incluso más que una ciudad que “never sleeps”, es bastante ruidosa. Yo no aguanté ahí más de tres noches (porque tengo el sueño muy ligero y el ruido es incesante) e inmediatamente me mudé a la tranquila Zamalek (es donde están la gran mayoría de embajadas) que es una isla o al-Jzyrh dentro de la gran urbe, con mucha zona verde y hermosas casas y pisos del antiguo esplendor europeo.

Encontrarás bastantes Internet Cafés y muchos sitios donde perfumarte con las esencias… Los cairotas son dulcemente embaucadores, pero tú ya conoces bien el cáracter comerciante (fenicio) de esas buenas gentes, así que no creo tengas problemas.

La comida es bastante variada, porciones abundantes y muy barata. Si echas de menos los “Costa Cafés” de Beirut en El Cairo tb los encontrarás. Al-fishawy Café es todo un clásico, como sabes, pero para evitar un poco los turtistas es mejor ir al mediodía.

Y no sé qué más recomendarte. Sólo que lo disfrutes mucho y que seguro que le darás un buen empujón a tu novela… Inspiración allí no te va a faltar.

Un cordial saludo de una admiradora de todo lo egipcio,

Amber

27 09 2010
agape (11:21:35) :

Mi Cairo.

Estuve en Egipto a principios de Enero de 2009. Navegaba por el Nilo mientras Israel bombardeaba Gaza, así que las aguas del Nilo son para nosotros más rojizas de lo normal.

Quisimos viajar hacia la frontera con Gaza, pero no pudimos. Los grandes dirigentes mundiales se reunian aquellos días en Sharm el Seikh, para contemplar juntos la nueva masacre y consolidar desde allí la impunidad de Israel.

Pasamos cinco días en El Cairo, queriendo saber más. Queriendo hacer algo. Queriendo participar de las protestas de los cariotas, que se manifestaban enardecidos por las calles de la ciudad, especialmente los viernes, después de la oración.
Ajenos al pueblo, viajeros al fin y al cabo, no pudimos integrarnos suficientemente; los antidisturbios nos pedían que saliésemos corriendo del Cairo Islámico, y los manifestantes nos miraban como a grillos en el mar. Compartíamos la causa, pero además de occidentales, yo soy mujer, así que allí, solo logramos manifestar nuestra solidaridad con Palestina compartiendo la angustia de alguna mirada discreta, mientras nos alejabamos prudente y respetuosamente de un foro que no era el nuestro.
Lamento que “mi” Cairo no sea una historia divertida. Pero me alegro de que me hayas hecho recordarla.
Por un buen viaje, por un Cairo menos convulso y contra la impunidad, en este caso, de Israel.

27 09 2010
la_rateta (11:43:00) :

Encantador y ruidoso. Vivido y por vivir.

27 09 2010
María (14:36:04) :

Como decía esta mañana, no he estado nunca en El Cairo. En realidad, y esto me da vergüenza decirlo, nunca he estado en una ciudad del mundo árabe. Tengo pendiente también Marruecos, por ejemplo. Y, sin embargo, es un mundo que me resulta fascinante, quizás por desconocido. El Islam también, más como objeto de estudio. El próximo viernes una amiga mía lee su tesis doctoral en la universidad de Cantabria: “Mujeres de Yebala: Género, Islam y alteridades en Marruecos”. Iré a escucharla, se pasó 2 años viviendo en pésimas condiciones en una aldea de Marruecos.
Así que me digo a myself que viajaré a alguno de estos lugares, aunque Europa me fascina. Y espero hacerlo pronto.

27 09 2010
Dani (19:03:33) :

Llevé en mi mochila “La amante en Guerra” la pasada Navidad en Beirut. Me sobresalté al ver las cicatrices de esas enormes moles de cemento que se asoman al Mediterráneo. Y me preguntaba, sorbiendo un delicioso zumo de naranja, qué coño nos pasa a los humanos que después de 5.000 años nos seguimos matando.
Cairo te invita a dejar el mapa, callejear, charlar con la gente. Es la mejor manera de llegar a la mezquita de Ibn Tulun y Al-Azhar.
La experiencia más impactante: el color de ojos de hombres y mujeres de la antigua Nubia que viven en Cairo. La expresión es de auténticas panteras urbanas.

27 09 2010
Krust (22:36:12) :

Estuve en Egipto en Octubre de 1990, tenía por entonces 24 años y viajé solo con mi circunstancia durante tres semanas remontando el Nilo desde la frontera de Sudán hasta Alejandría. Me dio por ahí, un viaje de auto-conocimiento, ya sabes…
Maravillas mil podría contar del Alto Egipto (que es la parte del sur, o sea que va al revés, para quién no lo sepa…), pero no me enrollaré demasiado y me centraré en El Cairo…
Caótica ciudad como comentan por ahí arriba. Breve anécdota: Llené una mochila entera de botellas de medio litro de whisky J&B (sorry por la publicidad) en el free shop del aeropuerto de El Prat, que después revendía entre los compañeros de travesía fluvial, españoles e italianos que no conocía de nada y cuyo poder adquisitivo era mucho más elevado que el de este pobre diablo, básicamente, junté tantas pelas que una vez llegado a El Cairo, anulé una reserva de baja estofa y me alojé en el Mena House (no se si existe todavía, pero es o era un maravilloso hotel de lujo a los pies de las pirámides, en el barrio de Gizeh) durante 3 días de escándalo a todo confort (y no tan caro como pueda pensar la gente), esos baños en la piscina a media tarde no los olvidaré nunca, tampoco los zumos naturales de unos limoncitos pequeños verdosos con azúcar para rebajar la acidez…
Después solía regatear con los taxistas los viajes hasta el centro, unos 6 km calculo, y era de flipe observar como el tío iba haciendo paradas y montando peña en el coche: estudiantes, currantes, gente extraña… todo a cargo del turista claro, pero superbarato con lo cual hasta hace gracia que aprovechen el viaje para cargar peña de camino al caos. En los cruces sin semáforos, casi todos, solían haber leves accidentes, rallajos entre coches y tal, pero ni cristo se paraba a hacer el parte, paqué? Si todos los carros andan abollaos…
Imprescindible perderse por cualquiera de las calles adyacentes del gran mercado de Khan el Khalili!!!!!, buah!

Bon voyage y suerte con el libro. Que vagi bé!

28 09 2010
Hambre (13:22:41) :

Sentada en una terraza, una mujer se acercó y robó de mi plato los restos de una pizza.