Hoy no pienso salir a la calle, ni quitarme el pijama ni ducharme. Sólo libro y más libro. Y la colcha, ni tocarla, que la tentación de entregarme a ella me distrae también. Tengo que escribir un capítulo de esos a los que hay que dotar de sentido, y a lo mejor no lo tiene, y a lo peor entonces lo tengo que suprimir, y eso es muy doloroso, aunque Patricia Highsmith dice que es como soltar lastre de un avión cuando va sobrecargado. En fin, que me como el coco sola.
Más tarde entro con amenidades, ahora no tengo el coco más que para esa gente que me he inventado.