No sé si he comentado aquí que el próximo viernes me voy a pasar un mes en El Cairo. Allí espero terminar mi novela. Voy a vivir en una deliciosa pensión que está en Talat el Harb, la Granvía (madrileña) cairota. Todavía ignoro las condiciones de la navegación cibernética pero, por lo que sé, nos podremos comunicar y, en todo caso, el Alma Buena que cuida de este blog velará por nosotros. Sobra decir que desde allí seguiré la actualidad, pero con el plus de que, además, os mandaré fotos y otras egiptologías. Todo ello si no fallan las tecnologías, que últimamente el servidor nos está dando mucho la lata, no sé si lo habréis notado.

jan el jalili al anochecer

Entre tanto vivo esa excitante sensualidad del pre-viaje, el anticipo de olores antiguos regresando a menos de medio metro de distancia, los colores distintos, el ruido. Nada me hace más feliz que preparar un viaje, sea a donde sea. Pero El Cairo es especial. Es tumba y futuro, pasado y paraíso.