Esperamos evolución. De momento calentito, pegado a mí, y vigilado también por una amiga de Madrid que ha venido a verme. Ha habido un momento de pánico -he ido al baño y él se ha medio desmayado-, pero a mi vuelta me he quitado las botas y me he puesto en zapatillas, que es como él sabe que no me voy a ir. Le hemos dado suero entre Neus, su segunda madre, y yo, porque no quiere comer ni beber. Con suerte se irá extinguiendo poco a poco, feliz o al menos tranquilo en su ambiente predilecto.

Gracias, siempre.