En la parte que he recorrido, Eixample barcelonés zona tiendas pijas, que es Fenicia de la muerte, hay bastantes tiendas cerradas, me temo -pero no más del 40 por ciento-, me temo que más que nada por prudencia. De las abiertas, un 10% de vergonzantes a media asta, de esas que creen lo que han dicho los diarios de que los piquetes son violentos. Yo he estado hablando con gente de uno de los informativos, casi todos eran jóvenes, buen rollo, pitidos y eslóganes, y cuando han entrado en alguna tienda abierta lo han hecho para convencer. «La mayoría de ellos  no paran porque perderían el trabajo», me ha dicho uno. Iba haciendo fotos, hasta que me he dado cuenta de que me había dejado la tarjeta de memoria en el ordenador. Había una tienda de artículos fotográficos abiertos, pero hoy no consumo.