En la sede del gobierno catalán -lo sé de muy buena tinta- advirtieron a sus funcionarios de que el sistema a lo James Bond, carísimo, que instalaron en plena crisis para identificarles por su huella dactilar, les delatará y que se les restará el día de huelga. Añadieron que, para evitar a los piquetes informativos, entraran por la puerta de atrás, que los mossos les protegerían.

Ahora mismo, grupos de sindicalistas vocean consignas a las puertas de Conti, en Diagonal con Tuset.