Primero de todo o awal shi, que diría un árabe: en bolas no sale. Pero, desde el punto de vista del erotismo femenino, que yo creo que es más de detalle, de cuello de camiseta asomando por la camisa, de manos, de miradas, de labios y de señor cuerpo mostrado mientras hace flexiones en samarreta (homenaje a la Mercé: camiseta en catálán). Es como si te metieran un anuncio tras otro de: C. condiciendo un coche, C. haciedo gim, G. haciendo el amor (ahí están muy presentes sus manos y lo que hace fuera de pantalla: yo aprecio mucho esa elipsis, que permite imaginar, más que verle el pandero), C. pidiendo expresso (y no Nespresso), C. fabricando un arma…. Ay, debe de ser por la tercera edad pero a mí me pareció que C. está soberbio en todos esos planazos. Y su interpretación (me dio tiempo a fijarme) es muy matizada. La película es morosa, pero no porque no diga nada, sino porque quiere decir mucho. Cierto, es lenta. Cierto, apenas hay gente en el pueblo y, más cierto aún, no hay policía, con lo cual resulta casi imposible que aquello no se les llene de asesinos a sueldo.

Pero como peli se deja ver, es honrada y él sale a tutiplén, insisto. En cuanto a centímetros de piel, bueno, me temo que no es una porno. Y claro que la chica enseña más: hace de putana.