Esta preciosa canción forma parte de la banda sonora que Alan Price compuso para O Lucky Man, una ácida comedia sobre los tiempos duros y los trepas y la pobre gente, que dirigió Lindsay Anderson en 1973, muestra ya tardía de aquel Free Cinema británico, iniciado a mitad de la década de los 50 por él mismo y otros angry men, como se les solía llamar. Estos intelectuales, autores teatrales, cineastas, rompieron con la estricta barrera de clases que imperaba hasta entonces en el cine británico, y dieron voz y forma a los males de los working men (y women).