La melancolía es hermosa -salvo cuando es patológica- y sienta bien en los días de lluvia y hojas muertas. La nostalgia es siempre regresiva.

Escuchad a María Elena Walsh: «Quien no fue mujer ni trabajador dice que el ayer fue un mundo mejor».

Sin embargo, ¿cómo no sentir melancolía al evocar a los amigos muertos? La melancolía, como la memoria, es de bien nacidos o agradecidos.