Sorprendida por su comunicación sobre un mensaje censurado, he ido a spam y a papelera y he encontrado uno en esta última. Le debí de dar a la tecla por error, dado su carácter halagador, y dado que ni lo había leído. Lo lamento. Aquí sólo están prohibidos los psicópatas y los anunciantes. No hay censura. Ya está su comentario en su sitio.