Mientras retoco un prólogo que estoy escribiendo, picoteo en las informaciones de hoy. Sin salirme de El País, en portada, se afirma que «El 73% de los trabajadores cree que no hará la huelga general». Bueno, si a eso le añadimos los 20 millones de parados que no tienen de qué pararse más, va a ser un triunfo en toda regla… ¿Para quién? Ah, ésta es la pregunta. Una huelga general fracasada es un triunfo para la patronal, aunque en este caso esté bastante más claro que la huelga es contra el Gobierno que mima a la patronal y castiga a los trabajadores con medidas que le imponen los patronos y los bancos. Extenuante.

En este momento de nuestra historia me parece que fracasamos todos, sea a golpe de Trini y de Gómez o a golpe de encuesta. O a golpe de desconfianza -sigo en El País: «Tres de cada cuatro encuestados no quieren que repitan como candidatos ni Zapatero ni Rajoy«. La nada es nuestro propósito y el noísmo, nuestro lema. Desesperante.

Hace falta una refundación. Desde los cimientos. Desde las escuelas. Desde los pechos maternos. Oh, Atticus Finch, conviértete en nuestro padre, en nuestro presidente. Convirtámonos nosotros en Atticus y Atticas Finch. Refundarse sería un poco eso. Exigir valores. Tener valores y, con ellos, la fuerza necesaria para exigirlos.

¿Qué dices? ¿Que ha salido un nuevo iPod? Gran consuelo.

Poesía, de Roger Wolfe (Universidad Popular José Hierro, Departamento de Publicaciones, San Sebastián de los Reyes):

Es tan fácil que me ha llevado 28

años darme cuenta.

Una cinta virgen

en la cabeza a todas horas.

Y un buen aparato

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