Anoche me acosté un poco tarde, fui con mis amigos llegados de Madrid y con otra amiga de aquí al restaurante Al Barakah, del que tan bien os hablo siempre. Lo pasamos muy bien, luego, ya en casa y en bata, charleta de repaso de nuestras últimas vivencias. Y esta mañana he estado empeñada en describir un funeral de élite a la libanesa. Lo dejo en el momento en que la viuda… la viuda… la viuda. Bueno, luego veré qué hace la viuda. Es tarde,  me voy a la piscina a hacer cuádriceps y ver si sale un poco el sol y me bronceo. Hasta luego. Pasadlo bien.