Abundando en lo que comentaba acerca de la devolución por fin de obra del señor Corbacho al señor Montilla para que nos alegre más aún -si cabe- las elecciones autonómicas catalanas, he de decir que yo habría preferido a la Chacón o incluso al cardenal Tarancón, que aunque está muerto resultaría mucho más animado.

No sé si ir a la urna con un cirio o con una viuda del señor Clicqot