Reflexión a tenor de las ridículas declaraciones del embajador de Israel en España, que no es el peor de las huestes del cuerpo diplomático sionista: todos piensan así y han estudiado en la escuela para prepotentes e inmunes de su país. Reflexión a tenor de la fotografía que ha publicado hoy El Mundo en portada.

maruja armada

Reflexión, digo. Si el calumniado y martirizado Gobierno de Israel y sus fans consideran que eso son peligrosas armas de ataque frente a sus tanques, sus helicópteros, sus droner, sus fusiles automáticos y sus artefactos nucleares, sus bombas de racimo y sus bombas quimicas, debe de ser verdad. ¿Cómo pueden equivocarse los portavoces y portacoces del pueblo elegido? Y si ellos no pueden errar, y si yo, ahora mismo, dispongo en el cajón superior de mi cocina de una selección de mortíferos instrumentos, y otro tanto ocurre en la mayoría de los hogares del mundo…

La conclusión es fácil: ¿qué nos impide agarrar nuestros pertrechos, enfundarnos nuestra cubertería, organizar una superflota y atacar a Israel? ¡Puede que incluso logremos arrancarles las bombas atómicas!

Todo eso, siguiendo la lógica de ese miserable.