A los militares, a los sacerdotes, a los que mandan de una manera u otra. Y recuerda que aquí se mataron a autores, se quemaron sus libros también, y se prohibieron durante muchos años.

¿Qué le pasa al poder con la cultura?, ésa sería la pregunta. Pues que la ven como enemiga. Libera. Y es incontrolable, salvo por el fuego.