En los medios españoles todavía no lo reflejamos con la importancia que merece, quizá porque ya nos parece normal que los inmigrantes vengan a Europa. Pero la oleada de tunecinos que han llegado en los últimos días a Lampedusa, en el sur de Italia, se parecen a aquellas muchedumbres que saltaron por encima del Muro en cuanto cayó, en cuanto se sintieron libres para huir del hambre y la falta de futuro. Esta información debe englobarse con los acontecimientos que se suceden en el Norte de África. Todo va a cambiar, Europa también.