Mejor dicho, caminatas y más caminatas, y tengo el tendón posterior de la rodilla derecha chungo. sin embargo, voltarén y rodillera mediante mejoraré. Hace un día de esos que llueve a seix &barral, o de cats & dogs. estoy encantada en casa de irene, que tiene un apartamento precioso, un hijo maravilloso -manuel, de casi 6 años- y una asistenta colombiana divina, teresa, que me ha pegado hoy pedazo de abrazote. yo me solazo en mi lecho con mi portátil, ya más luego os mandaré fotos desde el de mi amiga, porque el mío macair tiene dispositivo pero lo olviduve en barcelona.
aqui lo que se cuece es que ¡domani! es la fiesta nacional -y es una buena fiesta, la de la unificación de italia hace 150 años, viva garibaldi- y ya están empreñando los fachas de la liga norte, esos desaprensivos que braman contra los inmigrantes que llegan a lampedusa, y que son parejos a marine le pen.
pero italia es italia y roma es roma. sobrevivirán al berlusconismo, al liganortismo, a la estupidez que hoy más que nunca se solaza y campa por ahí. yo no sabía que en italia no hay centrales nucleares porque hubo un referéndum hace unos veinte años y la gente las rechazó. pero ahora se plantean hacer otro -¿habrá algo que berlusconi no haga? malo, quiero decir- para construirlas. lo de japón les deja en bragas, pero es posible que sigan. este gobierno es muy pintoresco.
ayer estuve media hora patidifusa contemplando los frescos del techo en tres dimensiones de la iglesia de san ignacio de loyola. por cierto con unos señores muy macizos a modo de santos, apóstoles y otros oficios píos. cené en un restaurante siciliano del trastevere con irene -de el mundo- y francesca -de la repubblica-, unos tagliolini con alice que daban gloria. fue al salir cuando el tendón dijo basta, por suerte nos vino un taxi a recojoir de simone. fue una cena de mujeres periodistas super animada. le he pedido a francesca que intervenga para que me hagan filomena de honor. llegamos a conclusiones muy sabrosas sobre los cambios que se avecinan en el periodismo. y que por cierto los que mandan en los diarios no los ven, mira tú.
hasta luego.