Dilemas o grandes enigmas de la Humanidad

25 04 2011

Si por fin echan a Bachar el-Asad y se viene de exilio a Madrid, habrá que cambiarle algo los rasgos para que no le confundamos con el príncipe Felipe, hijo de su gran amigo el rey de España.

Si algo similar ocurriera en Jordania, el problema sería no confundir a doña Letizia con doña Rania en, un suponer, una fiesta benéfica.


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17 respuestas a “Dilemas o grandes enigmas de la Humanidad”

25 04 2011
Manoli. (11:53:37) :

Maruja, qué buena eres! y cuando eres mala, eres mejor! cómo me he reído con los parecidos muy razonables.

Yo por más que leo sobre Oriente Medio no acabo de entender el galimatías. Hice un curso en La Casa Elizalde sobre el conflicto árabe-israelí y nos dijo el profe que si entendíamos algo es que lo había explicado mal. Yo creí que con las 8-10 sesiones que nos iba a dar, 2 conferencias de expertos y tal saldría con las ideas muy claras. Tenía razón, el tema es muy complejo, es local y es global, y abarca muchos aspectos, muchos intereses, muchas contradicciones. Y los intereses de Occidente, que es lo más sucio.

25 04 2011
BENJAMIN (12:59:54) :

Aunque no viene al caso, hoy tenemos una buena noticia:

http://www.elpais.com/articulo/espana/Miguel/Angel/Rodriguez/condenado/injurias/doctor/Montes/elpepuesp/20110425elpepunac_7/Tes

Deseo que se confirme plenamente.

25 04 2011
Alex (13:02:01) :

Es verdad ¡clavaditos!. No nos bastaba con uno, como para que ahora se venga su clon jordano ¡Socorro!.

En Mallorca decimos: “si no vols brou: tassa i mitja!” :-)

25 04 2011
Joan G. (13:28:40) :

…es lo que tiene cuando juntas la globalización y la monarquía (ya sea democrática, despótica o de reinonas): la mimetización para poder seguir en sus quehaceres. Y eso, queremos o no, les une mucho. No sabría si quedarme con Leti o Rania….qué sin vivir…

25 04 2011
Aracne (13:32:54) :

Ay! Manoli,seas quien seas, pobrecita mía. ¡Hacer un curso, o un cursillo de cristiandad o un master boloñés… para entender el conflicto árabe-israelí! Por curiosidad: en ese curso (impartido afortunadamente por un buen profesor, aunque profesor al fin) ¿daban certificado de asistencia, baremable? Aplaudo y me encanta tu interés y curiosidad. Te habrás hecho un lío (eso es estupendo) pero has aprendido algo importante: cuando quieras saber sobre conflictos y luchas reales, no acudas a un profesor (salvo excepciones) y, en ningún caso a “expertos” o especialistas “idiotas, sabidores solo de lo suyo”, que decía nuestro Nebrija. Acude a otras fuentes. Ya las irás descubriendo…Por ejemplo (aunque naturalmente no siempre y para todo ) para habérselas con dilemas y grandes enigmas de nuestro tiempo acude a Maruja Torres y similares. ¿Ves qué bien lo plantea? ¿cómo distinguir a la Rania, Raña, Rabia, Roña de la Leticia Laetitia, Letisia, Letizia, o sea de la Alegría? O para agudizar las dotes de observación, acude a Alicia: adivina adivinanza: ¿En qué se parece un cuervo a una máquina de escribir?
Elemental, querida Manoli, querido Watson, querido Billy Meyer: Maruja es buena pero es mejor cuando es mala.
Es que Maruja todavía no ha olvidado aquello que decíamos las feministas en tiempos: “la mujeres somos malas, podemos ser peores”
Últimamente nos hemos vuelto tan buenas (¡incluso buenas Ministras de Defensa Otánica!) tan correctas, tan amables, tan haciendo lo mandado, tan excelentes gestoras de lo que hay que da miedo, mucho miedo! Incluso yo Aracne que en mis tiempos desafié a la Diosa Atenea, me he vuelto una arañita buena.
S.O.S.

25 04 2011
BENJAMIN (13:51:45) :

“Cuando soy buena soy muy buena, cuando soy mala, soy mucho mejor.” (Mae West). Feminista a su modo.

25 04 2011
María (14:16:18) :

El “experto en monarquías” (me descojono con el título laboral), Jaime Peñafiel, está crujiendo de placer con la idea, aunque su patronal está de capa caída. Y cada vez más, espero.

25 04 2011
María (14:20:42) :

Y para celebrar con champanes, cavas, sidras…la condena a M.A. por llamar “nazi” al doctor Montes.
Brindo.

25 04 2011
BILLY WILDER (14:38:38) :

Me acabo de enterar que ha fallecido la gran actriz francesa Marie France Pisier,en unas circunstancias muy extrañas,igual esta Diana Dial por la Costa Azul investigando….
Siempre me viene a la memoria en la pelicula “El fantasma de la libertad” de Luis Buñuel.

25 04 2011
Aracne (15:37:05) :

Perdón, Billy Wilder. Me acabo de dar cuenta de que te he mencionado más arriba,como Billy Meyer. Dislexias de la edad, de las prisas o de mi teclado que está hecho un asquito.
Me sumo gustosísima a los brindis, por la condena. ¡Qué ser más insufrible!

25 04 2011
Rebeca (16:12:33) :

Perdón! no liga con el texto pero sí que mola eso de coser… Yo, emulándote, haré una colcha -o tapete, si me canso antes, je, je- con ovillos de lana, de diferentes colores, que eran de mi suegra. Y a ver si se me ocurre algún relato mientras 😉 / Dejo un enlace con alguna labor del típico y maravilloso patchwork que puede admirarse cada año en Sitges, otra maravilla de población:

http://www.fotolog.com/patch_work/68980171 :)

25 04 2011
susa (20:17:41) :

no puedo hacer comentario porque todavía estoy riendo a carcajadas. Eso que tienes es lo que me falta a mi, sentido del humor, aunque lo reconozco en quien se lo merece y se lo festejo-

25 04 2011
susana (22:27:56) :

De mala nada, no hay mas que ver la portada del Hola de cuando vinieron de visita el medico y su esposa.

25 04 2011
Manoli. (22:31:24) :

Con tu permiso, Maruja, le respondo a Aracne por alusiones:

Pienso que la ironía hiriente (“pobrecita Manoli”) usada contra quién uno cree a muchos escalones intelectuales por debajo es un camino equivocado. Creáme, es mejor usarla con los peces gordos que con los pececillos.

Quizás no se pueden calificar de “cursos” (no, no son baremables como ud. dice), quizás mejor charlas, impartidas por gente muy preparada, entusiasta y con planteamientos honestos. Yo no puedo permitirme el lujo de desdeñar los conocimientos u opiniones de gente como Ferran Izquierdo, Salah Jamal o Pius Alibek, entre otros, a quién he colocado por mi cuenta la etiqueta de “expertos”.

Por desgracia, no fuí a la universidad, y a mis 52 años para suplir mis carencias, intento beber de buenas fuentes, una de ellas Maruja Torres. Lo malo no es no saber, lo malo es no buscar el conocimiento. Por supuesto, en el tema árabe-israelí no asistiría a charlas impartidas por Pilar Rahola, por ejemplo.

Con todos los respetos, un saludo.

25 04 2011
BILLY WILDER (23:59:45) :

Adios a Maria Isbert…siempre la recordare en su papel de profesora inglesa en la pelicula de Marisol “Un rayo de sol” ….

26 04 2011
Aracne (03:43:43) :

Agradezco muy sinceramente a Manoli su protesta y su toque de atención. Tomo nota. Las palabras, para ser entendidas, requieren mucha escucha porque es en la entonación donde está el sentido y requieren también conocer al interlocutor y el medio ambiente, la atmósfera en que la palabra se produce…Todos sabemos por experiencia que los “diminutivos”, los términos afectivos, son una trampa y un muy grande peligro. Se les lanza con una intención y en una dirección, pero ellos, los muy zorros, se desvían y se van por donde les da la gana y confunden y lo trastornan todo. ¡Qué poderío! No hay quien pueda con ellos, siempre dispuestos a hacer trastadas.
Leí el comentario de Manoli (por cierto, cuando tacha a Maruja de “buena” y “mala” no entendí que utilizara esos términos en el sentido de la moral tradicional, sino todo lo contrario. No tenemos más remedio que recurrir a esos trucos las mujeres y, en general, los de abajo) y me gustó y me sentí, por lo bagini, muy identificada, y sin pensarlo dos veces me lancé no a contestarla, ni replicarla sino a entrar en el juego. Esta es la mía, me dije, una ocasión más para meterme con los “expertos” y con la malsana moda (impuesta y obligada siempre por los de arriba) de la acumulación de títulos, certificados de asistencia a cursos y cursillos y reciclajes múltiples ( desgraciadamente no sólo en la ¡Universidad! como muy bien sabemos). Reconozco mi aversión por los especialistas de “reconocido prestigio”. Contra ese gremio me he rebelado y me rebelo (mea culpa) y, en la medida de mis posibles, ataco con y sin ironía (nunca el sarcasmo que eso es cosa siempre de los poderosos, de los de arriba), con ocasión y sin ella. Eso me ha costado muy caro, pero como yo vivo al día no me importa y prefiero gastar mis posibles en eso, antes que ahorrar y meterlos en un banco, que ya sabemos lo que hacen con nuestros ahorros de pensamiento, palabra, dineros y obras.
Parece que Manoli, pobrecita mía, lo ha entendido al revés, como si una, pobrecita yo, se hubiera ensañado con ella desde las alturas de muchos “escalones intelectuales” (¡ay si supiera que no he ascendido escalafones y que tengo vértigo y que no puedo subirme ni a un escabel bajito para alcanzar un libro o colgar un cuadro y siempre tengo que pedir ayuda!). Creí que había quedado claro que mi velada y desvelada crítica iba contra los especialistas sabidores sólo de lo suyo, que ponen a la venta sus conocimientos; que el “profesor” al que alude y por los indicios que ella da, merece todos mis respetos; que admiro y aplaudo, sin tapujos, la actitud de Manoli, su interés y curiosidad por saber y entender. A partir se su respuesta, he de reconocer que he cometido un error: he creido que ella era una joven estudiante (¡no alumna! ojo que es lo mismo “estudiante” y “alumno”), deseosa de saber pero caida en una trampa y yo, necia de mí, desde la complicidad, intenté irónicamente advertirla. Ella, con sus 52 años declarados puede tomarse mi despiste, en positivo o en negativo (a mí desde luego, me encantaría que me tomaran por una jovencita de 20 años o una niña apenas entrada en la edad de la razón, pero claro, eso va en caracteres y gustos). Por esa y otras razones no soy yo muy de lo virtual: me gusta, necesito la presencia física, el cara a cara. Si, a pesar de ello, estoy en este “medio” es por la curiosidad y el deber de conocer el mundo real que nos tiene y que desde luego no es de mi gusto en casi nada. He tenido que vencer muchas resistencias, desentenderme y deshacerme de muchos prejuicios político-morales y personales. No sé a qué conducirá mi empeño; de momento para ayudarme a conocer de otra manera y a seguir andando, por las veredas y los andurriales.
Manoli, tendrás que reconocer que no iba yo muy descaminada: eres una buena estudiante, vas por libre, tienes buen ojo para elegir tus fuentes de información y, desde luego tu mención a Pilar Rahola ha sido definitiva para aclararme: estamos en el mismo terreno de juego y del mismo lado. Hagamos un pacto: si tu me prometes que no utilizarás en vano el término “cursos”, “Profesores” “expertos” que soliviantan a todos mis demonios yo prometo a mi vez ser más cuidadosa con los diminutivos y con los tonos irónicos. En todo caso y en mi socorro ¿podrías decirme si para tí es lo mismo, te suena igual decir/oir “pobrecita Manoli” que “Manoli, pobrecita mía”?. A mí no me suena igual. En la segunda aprecio una resonancia afectiva, una complicidad y un reconocimiento, casi diría, de clase. Por los datos que nos ofreces de tí misma, creo que sin saber, he acertado. Pero el lector es el verdadero dueño del discurso.
Gracias, Manoli, por tu valiente ejercicio de la libertad de expresión y de crítica. Me hago cargo de ella.
¿Y si un diminutivo en malahora usado llegara a ser la hebrita, el lazo
para el comienzo de una buena amistad?
Salud y que así sea.

26 04 2011
Manoli. (16:16:55) :

Caramba, Aracne, cómo me ha gustado la explicación! Cuánta razón tienes en decir que el receptor es el dueño del discurso, que depende de su identidad y circunstancias!. Te confesaré una cosa: tengo un problema con el adjetivo “pobrecita”, que interpreto como compasivo y odioso. Me encantaría tener una buena dosis de “mala leche”, que creo que protege mucho para andar por este mundo.

Dice nuestra anfitriona Maruja que ella no podría usar el twitter porque acabaría en la cárcel y eso me gusta de ella porque no tiene pelos en la lengua . Claro, a Maruja la seguimos hace años, y sabemos por dónde va, de qué pie calza. Es la diferencia con los asomadores que cada uno es “de su padre y de su madre” ( qué bien que seamos diferentes!) y podemos interpretar mal los códigos de los demás. Hasta para captar y disfrutar del humor ajeno se precisan códigos!

Lo que facilita el trato en todos los sentidos es la ausencia de mala fé. Uno se puede equivocar o malinterpretar, pero si hay buena fé todo se recompone, todo vuelve a su lugar o incluso mejora; es como limpiar un vidrio empañado.

Cojo el guante que me lanzas, Aracne/Petonets.