A pie de calle, Nuria Tesón sigue contando.

El problema de Mubarak es que no ve la realidad. Lleva tanto tiempo en el poder que no se da cuenta de que es el entero edificio, la pirámide por él montada, la que se tambalea sobre sus cimientos carcomidos por la corrupción. Y Obama y la Clinton no se atreven. Hay que terminar con ese régimen policial, que tortura a los ciudadanos. Claro que a Estados Unidos le viene muy bien que en sus mazmorras se torture a quienes ellos mandan en plan franquicia.