Fue un viaje muy especial y, aunque duró poco más de veinticuatro horas, resultó muy intenso. Ante todo, marcaba el final de un ciclo en mi relación con Alba Fité, que me acompañaba. Alba y yo empezamos en Planeta el mismo tiempo. Yo gané el premio en el año 2000 y ella entró a trabajar en el departamento de Comunicación. Desde entonces nos hemos hecho juntas todas las giras de los libros que he publicado en Planeta -el del premio Nadal me regaló a Pilar Lucas como compañera de esa tournée; y la quiero mucho, también-, y nos hemos hecho amigas. No de cualquier manera: nos conocemos muy bien y, sobre todo, ella me conoce muy bien a mí. A partir de ahora trabajará como jefa de su especialidad en otra editorial del grupo, Destino, y nuestra relación inicia un nuevo ciclo. Pamplona fue la última plaza que hicimos juntas. Y estuvimos conscientes de ello en todo momento.

Compartimos esa sensación de plenitud de la amistad y los recuerdos y la esperanza de futuro: con nosotros estaban Belén y José Ignacio, de Comunicación del Diario de Navarra -mis anfitriones para la charla que mantuvimos en el Club Virtual de Lectura-, y Elena, que lleva diariodenavarra.es, para el que también hice un chat estupendo.

Fue una jornada llena de delicadezas por parte de los anfitriones: paseo por la ciudad, visita a la parte reservada para socios del bellísimo Casino de Pamplona, manjares extraordinarios… Pero, sobre todo, la compañía, y lo estupendo que resultó mi encuentro con los lectores, mayormente lectoras, que abarrotaban el Club. Se encuentra en la sede del primer Diario de Navarra, que fue fundado en 1903. Recorrer ese edificio me dejó maravillada y me trajo tantos recuerdos de mis propios inicios en el periodismo (que no fueron tan tempranos: pero en el 64 las redacciones también olían a papel y a tinta, no como ahora, que huelen a puñaladas traperas)… Me dejaron curiosear en la página del día de mi nacimiento (16 de marzo de 1943, por lo tanto hojeé la del 17), y lo pasé bien como una niña chica.

Aquí van algunas fotos.

Verde Pamplona

Con Alba, con el Ayuntamiento detrás

Calle Estafeta

A la puerta del Casino

Belén, Elena, José Ignacio y Alba

Detalle del artesonado del Casino

Mi inevitable foto de espejo

Superfeliz en el Casino: me recordaba mi Café de los Espejos de Beirut

Fachada de la sede del antiguo Diario de Navarra

Detalle de una antigua rotativa

Fijaos qué maravilla de planchas

La Hemeroteca: de hacerle reverencia

Emocionante: primera página del primer Diario de Navarra

Mirad que peli ponían en Pamplona cuando nací