La mia a Egipto, quiero decir. Me parece que mas que a mirar he venido a sentir. Y a fijarme en lo que siento para transmitirle esos sentimientos a Diana Dial, para que esten en el libro. Tras todo lo que ha ocurrido, hago balance de mi relacion con este pais, con esta ciudad y su gente. Y hay tanta gente, tanta gente que necesita levantar cabeza y recibir educacion, no adiestramiento ni miedo, Y el miedo es lo que estan moviendo ahora los poders que se ven y los poderes en la sombra, los paises interesados en mantener sujeto a este pueblo y a sus amigos al mando: Estados Unidos, Israel… La trepa Clinton esta haciendo bien su trabajo de palanganera de Netanyahu…

En otro orden de cosas ayer cenamos estupendamente. Invitaban Nuria y Miguel, y los adosados eramos Marco, director de teatro que ha venido a Egipto a poner en escena «Bodas de sangre» con actores locales. Charla interesantisima y muchas anecdotas divertidas. Comimos almejitas de aperitivo, muy bien cocinadas, picantillas, luego gambas ricas ricas, y una espectacular lubina al horno. Me acorde de mis lubinas de Beirut, que tambien son muy buenas aunque un poco mas grandes, alli son grandones en todo. Ah: no hicimos fotos. Estabamos demasiado ocupados charlando, bebiendo y comiendo. Sorry.

El domingo estare en Beirut. No se si dejar por aqui a Diana o llevarmela contigo. Aqui hay poco Internet, pero alli hay mas, y como se enrolle… Bueno, os dejo que he de escribir mi colu de manyana.