Sintonizo una radio tras otra: fútbol. Esos tarados infantiloides que medran a groserías y a patadas haciendo del fútbol el centro de sus vidas y su hacienda, deberían saber que nosotros no somos suyos. Por lo menos que habiliten un segundo canal decente, y que se explayen en su corralito. Brrrrrrrrrrrrr.

Parece que debemos dar las gracias por cada pieza de información. Que todo el mundo da por sabido que el espectáculo es lo único que cuenta. Ni siquiera tienen ganas de mejorar. Qué asco de cretinización colectiva.