Me parece lamentable que tanto la señora Jiménez como el señor Zapatero se escuden en la doctrina de no injerencia y el derecho de los pueblos a elegir su propio destino, que dicen . No estamos pidiendo mandar al Ejército a Libia, tan sólo que corten relaciones diplomáticas y comerciales. Justo eso. Aislar al energúmeno.