La otra boda

1 05 2011

O el otro 1 de Mayo. Impecable y fría crónica -como merece- de la beatificación de Juanpa, a cargo de mi queridísima amiga y excelente periodista Irene Hernández Velasco, corresponsal en Roma de El Mundo. Lo que se desprende es el descaro de una beatificación organizada por Ratzi para chupar rueda del anterior y fatídico pontífice. Venga, que no decaiga. Los príncipes de Asturias no ganan para vestuario en gastos representativos. Y es cierto: no ganan.


Acciones

Informacion

3 respuestas a “La otra boda”

1 05 2011
Manoli. (12:33:34) :

¿ y si por una vez se les ocurriera calcular el ingente gasto de un evento de estos y ese dinero entregarlo a una ONG tipo Amnistía Internacional o Intermón, por ejemplo? Dejar el boato a un lado, hacer una ceremonia austera y predicar con el ejemplo? (ah, no el negocio tiene que seguir).

En el telediario aparecía gente llegada de la América hispana sólo para la beatificación en plan turismo religioso. Me gusta y sorprende ver las sonrisas beatíficas que ponen los peregrinos cuando les pregunta un/a periodista. Me imagino que creen que así se ganan una parcelita en el cielo y de este modo se la compran (por cierto Maruja, estoy leyendo el “Esperadme en el cielo” y me gusta la frase (entre otras) que dice que el órgano que genera las emociones y el que duele no es el corazón sino el cerebro que a veces nos produce la melancolía (esta frase la podría haber dicho el mísmisimo Punset). El libro lo saqué de la biblio y quién antes lo leyó subrayó algunas frases a su gusto. Que lo sepas.

Petonets.

1 05 2011
Luna (13:44:27) :

Cierto: Estos príncipes no ganan… Ni siquiera el vestuario “a lo Rania” le aporta algo a la Barby-Letizia.

3 05 2011
Raúl Fernández Justo (08:01:05) :

Me pregunto si los Príncipes de Asturias son conscientes de que su función representativa del pueblo español implica un cierto decoro y distanciamiento respecto a sus propias convicciones religiosas. La inclusión de la Iglesia Católica en la Constitución española es a título anecdótico(puesto que se incluye acertadamente el párrafo”…y otras confesiones religiosas”).Este tipo de visitas fanático-religiosas deberían hacerse sólo a título personal,llevando nada más que al fotógrafo del Hola,por aquello de redituar los trapitos de la hiperoperada alteza real católico apostólico romana.Amén