No digo que ho exista. Bien al contrario: que la están ahogando. Que vienen ahogándola, por un lado, las dictaduras y el entero edificio de los regímenes, y por otro lado, el fundamentalismo islámico que se alimenta de las desgracias del pueblo para crecer. Encima, si cuando se sacuden a sus tiranos no les ayudamos, pues apaga y vámonos. Yo tampoco soy partidaria de intervenir militarmente, porque sería un desastre. Bombardearíamos por error, meteríamos la gamba, en fin, ni hablar. Pero la restricción del espacio aéreo tenía que haberse hecho, ya. Y en este momento tendrían que estar llegando a Egipto, en oleadas, comisiones culturales y técnicas dispuestas a hacer intercambios, a ayudar. Para eso tendrían su razón de ser los Institutos Cervantes de la zona, en vez de dedicarse a promocionar la cocina española, sus ricos quesos y sus finos caldos.