Lo que nunca muere sigue matando

26 12 2011

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7 respuestas a “Lo que nunca muere sigue matando”

26 12 2011
mariadelapaloma (21:29:50) :

Si no se practica la lapidaciòn en todos los paises islamicos,…..¿còmo es posible,que entre ellos no se metan en cintura???, son “hermanos”¿nò?, les tendria que ser sencillo hablar entre ellos.porque se permiten semejante salvajada???. Ya, a estas alturas,nadie cree que sea a ley islamica.Tiene un componente animal de odio hacia las mujeres.paloma.

26 12 2011
María Luisa (22:21:18) :

La mirada del gran hermano cromañón unicejo y cachobestia sigue la linde.

26 12 2011
Carmen O (23:17:36) :

“Esa corbata” que se la pongan ellos…

27 12 2011
AnnaGB (00:48:08) :

Será por una cuestión de estética. Qué pavor. A los “grandes” países les preocupa más su armamento nuclear que la enjaulación y cosificación de sus mujeres

27 12 2011
Fernando (03:37:56) :

A mi tampoco me salen las palabras.

27 12 2011
antonioR (17:39:35) :

Fernando ;tienen que salir las palabras,toda esa agresión hacia las mujeres no es más que la necesidad de las fuerzas cavernicolas y salvajes que anidan hasta en corazones occidentales,todo por disciplinar a las mujeres y perpetuar el poder del macho.hoy leí dos articulos en http://www.pagina12.com.ar firmados por alejandra dandan y ana oberlin que tratan sobre derechos humanos y violencia hacia todos pero que recae con mayor saña con las mujeres y los diferentes (religion ,sexo,origen etc),os recomiendo la lectura de esos dos articulos,de alli que mejor que no nos falten las palabras jamás,tanto para describir lo bueno como el mal,hoy le toca a esta mujer soportar el escarnio,mañana a nosotros por callar.

29 12 2011
Raúl Fernández Justo (00:42:03) :

Esto es tan duro de entender,tan rabiosamente injusto que uno no puede por menos que preguntarse de qué proterva substancia está hecha el alma humana que lleva al límite la crueldad,la sinrazón y la barbarie. Mi recuerdo acongojado vuela también para las mujeres de Ciudad Juárez que desaparecieron de la vida en circunstancias tan horrendas que es imposible imaginar. Esta misoginia ancestral es frustrante; nada puede ser normal en este mundo.