Ver una ciudad iluminada por Navidad en estos tiempos de crisis me ofende. Con los 3.5 millones de euros que gasta en ello el Ayuntamiento de Madrid, ¿no habrían podido repartirse pagas entre familias que lo necesitan? Nada como el lujo en Navidad simboliza más la asquerosa presencia del capitalismo sin piedad. Ay, Plácido, qué actual eres.