A ver una exposicion de fotos de Tonyo -me regalo una estupenda que hizo de mi el anyo anterior, reproducida a gran tamanyo y en canvas, estoy que me salgo-, y luego a comer, con el artista, Vivien, Nuria y Miguel.

Ayer no pude ir al Semiramis porque mi paseo por el barrio islamico se prolongo mas de la cuenta. Nos desviamos de la ruta oprincipal, la preciosa y cuidada con las mezquitas y las madrasas y los museos y las tiendas y los artesanos, y nos metimos por callejuelas completamente levantadas. Me dice la Teson que hace un anyo ya estaban en obras, con zanjas. Pero ahora se han degradado, las tuberias se han roto, la tierra se ha enfangado, hay montores de basura por en medio. Y la gente. Un cansancio infinito en la forma en que van y vienen -Mustafa me llevaba bien cogida, pero ellos me ayudaban a sortear tablones en todas las direcciones posibles, incluidas arriba y abajo-, y llevan sus cosas, y trabajan. Tambien vi gente despatarrada en una silla, fumando petas: pasando.

Al salir por Bab el-Nus, la amplia avenida me parecio una bendicion. Mustafa se peleo de nuevo c9n el chaval que hace de aparcacoches -aqui la gente se busca los trabajos espontaneamente- a lo largo de un buen trecho de muralla. Ya habia litigado con el, al aparcar. A grandes gritos: a la manera egipcia. Pero no significa nada. Acabo dandole mas propina de la que pedia y una colleja. Luego se volvio hacia mi y me guinyo un ojo. Como Omar Sharif, pero con pocos dientes.

Seguiremos informando.