Reflexión

13 03 2011

Si algo he aprendido -con el tiempo y las pérdidas- es a conocer mi forma de vivir la agonía de los amigos, su desaparición, su ausencia. La muerte súbita: un dolor atroz, una grieta en el corazón, una garra de escarcha en la espalda que obliga a rendirse a la inmediatez de la desesperación; es la reacción más egoísta, que contempla tan sólo el “ya no le veré más”, “nunca más”, etcétera. Con las muertes que llegan aplazadas, que colonizan el cuerpo amado y lo desvirtúan, lo convierten en solar de experimentación de la medicina, receptor de paliativos a cambio de desplazamiento del alma, y pasto de manos extrañas, uno se va haciendo a la idea poco a poco, pero con mucha hondura. Cabe la reconstrucción, preguntarse cuándo fue la última vez que viste a tu amigo con vida, dueño de sus recursos, señor de su cuerpo, amo de su cerebro. Y detenerse ahí. Nada más, nadie más. Pero nunca, jamás nunca más. Siempre para siempre y por siempre, Quim. Si hubiera justicia posterior para la gente buena estarías ya, desde ahora mismo, dándole la brasa a Labordeta.


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8 respuestas a “Reflexión”

13 03 2011
anónimo (12:10:41) :

Sshhh….

Un abrazo fuerte

13 03 2011
elfrancotiradormiope (14:01:15) :

La muerte es transparente, los muertos viven en nuestro corazón y en cada rincón de nuestra memoria.
Un beso

13 03 2011
Luna (16:06:19) :

Maruja, amiga en el anonimato; un poco por derecho de tanto compartirte en tus escrito.s.. has producido en una lágrima que se escapa , silenciosa, la complicidad de quien sabe de pérdidas a la manera tan bien sentida en esta reflexión tuya.

La gente dichosa , que todavía no sabe del sufrimiento, es menos dichosa, también:

13 03 2011
María (18:53:40) :

Tenía ganas de volver a encontrarte, Maruja; de volver a encontraros. He estado fuera y echaba de menos asomarme.
Y ahora te mando un abrazo. Y una mano que también te acompaña.

13 03 2011
Virginia (19:55:23) :

Un abrazo con todo mi cariño. Yo no me acabo de despedir nunca de las personas a las que he querido y ya no estan en este mundo.Continuan siendo parte de mi vida y están presentes en mis conversaciones, en mis sueños y en mis recuerdos ó sea que están conmigo.

13 03 2011
tini (21:17:14) :

Tras la pérdida, tras el dolor, queda la ausencia y la memoria. La memoria nos permite mantenerles con nosotros, aunque de otra forma”…Por eso es tan temible esa enfermedad que nos la arrebata…
Besos, Maruja.

14 03 2011
Luna lunera (10:36:11) :

La forma que tienes de expresar el dolor me crea un nudo en la garganta.

Lo siento.

14 03 2011
elisa (16:57:26) :

Sabemos que eso sería demasiado feliz, pero, de ser, ya estaría dando la brasa a Labordeta, y de qué manera…
Te abrazo, Maruja.