Los esbirros van armados -además- con los bastones típicos que los ingleses pusieron de moda en sus colonias, y cuyo manejo enseñaron tan bien a los capataces locales. Es un arma simbólica. Que nadie dude de que pertenecen al régimen, de una forma u otra.

Los esbirros están hostigando a la prensa. Necesitan silencio para llevar a término la carnicería, para volver a llenar las mazmorras.