Simbólico y contundente

2 02 2011

Los esbirros van armados -además- con los bastones típicos que los ingleses pusieron de moda en sus colonias, y cuyo manejo enseñaron tan bien a los capataces locales. Es un arma simbólica. Que nadie dude de que pertenecen al régimen, de una forma u otra.

Los esbirros están hostigando a la prensa. Necesitan silencio para llevar a término la carnicería, para volver a llenar las mazmorras.


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5 respuestas a “Simbólico y contundente”

2 02 2011
Marta (16:23:13) :

En facebook dicen q la gente de Tahrir ha apresado a alguno de los animales q reparte palos y llevan el carnet d policia por si los arresta el ejercito, para q los liberen rapido.
Esto es vergonzoso. No sera alguien capaz d encontrar una razon para emitir una orden de arresto internacional y q saquen a Mubarak de alli antes de q una revuelta pacifica se convierta en masacre?
El otro dia vi un video de un testimonio q pone los pelos de punta. No se como poner el link a youtube con mi churrosmartphone, pero podeis verlo en mi blog dnd tambien puse la traduccion.
May freedom be with Egyptians!

2 02 2011
Celia (16:43:11) :

Ay, no, no. Esperemos un poco. Todavía me parece que se puede tener esperanza. Es verdad que pinta muy mal. Una vez que Peres y Netanyahu dieron su apoyo a Mubarak parece que la suerte está echada. Pero no sé, esta era una oportunidad y también puede interesarle a Estados Unidos que podría desprenderse un poco de esa sombra de Israel,porque, la verdad, no sé quién manda sobre quién….

2 02 2011
francisco (22:05:39) :

En Madrid Facultad de Economica curso 1970 – 71, la misma historia unos impresentables, aunque que si representates de aquella cosa, con palos reventaron una asamblea. Al día siguiente en la prensa leimos “enfrentamiento de estudiante en la Complutense”

3 02 2011
Pilarvv (00:49:21) :

Que mal se está poniendo la cosa, espero que la prensa esté a la altura, porque sin sus ojos bien abiertos, no quiero ni pensarlo.

3 02 2011
Raúl Fernández Justo (01:59:14) :

Horrenda la huida de Ben Ali en Túnez. Quiera Dios que aquí nada suceda…