… No sé vosotros, pero a mí me da una pereza la rentrée en este mismo momento. Pero he de leer los periódicos, he de leer las noticias. Ya escuché la radio y no noté gran diferencia entre lo que oía y el estruendo del martillo compresor que suena en mi escalera, nos están arreglando los conductos del gas.

¿Está permitido ponerse tapones de cera en las orejas contra la realidad, igual que contra los ruidos insoportables?