Gran señor, fino y culto. Tuve la suerte de tratarle un poco cuando yo trabajaba para Cultura de El País. Era de ese tipo de gente que enriquece el mundo con su elegancia. Y ha vivido, por lo que sé, como ha querido.

En otro desorden de cosas. Esto ya está. Me falta el epílogo -que es un trabajo muy agradecido- y corregir como si no hubiera un mañana. Pero ya está. Esta noche me voy al  Liceu a ver la Ana Bolena. Haré fotos y mañana las veremos. Muchas gracias por la compañía. Ahora tengo un perdonen -dentro de la saga Grandes Hombres Abyectos que empecé con Álvarez Cascos- y luego, masaje y peluquería, que estoy hecha una pocilga humana.

foto de Efe publicada hoy por El País