No lo han hecho sólo los catalanes. También los españoles se han apresurado a elegir a quienes consideran el mejor servidor para los intereses de los amos mercantiles, en espera de que en el negocio haya sitio para todos. Bien, las cosas, cuanto más claras, más fáciles de encarar. Y la dirigencia del PSOE, y del PSC, a ver si se entera. Y a ver si conduce de nuevo a buen puerto a sus militantes y votantes, e incluso ex votantes. Y que dimita Zapatero, no Rubalcaba.

Lo que peor me sentó de la foto del balcón fueron las Meninas. Por los clavos de un tablón, que estética nos espera, por no hablar de la ética. Y lo que mejor me sienta es que van a dejar de estar en la oposición.

Y sí, pequeña alegría en la casa de los pobres. Y ahora, a enredar, a no dar descanso.