Eso, además, lo de Rosa Mora, que salió en Babelia ayer, ¡me sacaba a mí en el titular, no a ella! «Diana Dial se mete en nuestras vidas», decía la experta en novela negra. Por cierto, creo que tiene razón: que yo goce de una pensión vitalicia es algo fantasioso, pero quiero seguir así al menos una novela más. No me vaya a dejar la jefa en la incertidumbre y el precario, que de eso ya bastante tenemos en la vida.