No me gustaría que este sitio se convirtiera en un escaparate o difusor de la basura que escriben los cavernícolas. Eso es lo que quieren, precisamente: cabrearnos, escandalizarnos. Y eso sólo nos hace perder el tiempo. Hay que construir. Construirnos. Personalmente, con lo que escribe cierto tipo de gente ni siquiera me seco cibernáuticamente el trasero.

Os paso algunos links guapos. Elola en El País, sobre los Indignados. Escolar en su blog de Público, acerca del pacto del euro. Sangrantes historias sobre la explotación del servicio doméstico en España, al hilo de la nueva decisión de la OIT, en Público. Una nueva demostración de cinismo eclesiástico, en Público. Y la ajustada visión de Marco Schwartz, tambén en Público, en relación con la última tragedia económica griega.