Os leo entusiasmados con la proxima y enesima visita del lemur del Vaticano a esta castigada tierra nuestra. Acabo de terminar mi Perdonen del dia 14 dedicado a ello, y sin duda el cielo me ha castigado privandome de los acentos en estas entradas. Si queda alguna Alma Buena por ah y puede aconsejarme, por favor, hazlo como si fueramos creyentes y nos quemaramos en la hoguera los unos a los otros.

Anda, que voy a leer los diarios a ver que pillo.