En cuanto al monarcoide paquete

31 12 2012

Era fruto de un braguero, tipo tortilla deconstruida por Ferran Adrià.



Para quien no lo haya leído

31 12 2012

Os dejo mi Perdonen del domingo pasado: sirve para ampliar mis buenos deseos:

 

Maruja Torres / Perdonen que no me levante

 

 

Mar que limpia

 

 

 

Este invierno me tocan los Tres Perdonen de fiestas: el domingo pasado precedía a la Navidad, éste aparece en los últimos días del año, y el próximo, suerte mediante, saldrá por Reyes. Fechas nostálgicas y esperanzadoras, según la tradición, y de significación punzante en estos lamentables tiempos en que tenemos un Gobierno que nos perfora las orejas con su nueva táctica de confesar que va repartiendo dolor como Blancanieves repartía florecillas mientras los pájaros revoloteaban a su alrededor. Pájaros, sí: pero buitres. Y son ellos mismos. La vieja escuela del nacional-catolicismo se orgasma cada vez que aprieta más el cilicio que llevan los otros, mientras ella, a sacristía cerrada, mantiene a sus queridas en pisos de alto standing o alarga la mano para sobar las ingles de escolares y monaguillos. La virtud nos gobierna, amigos míos. Qué desgracia tan grande.

Pero no seré yo quien amargue el fin del año viejo y la entrada en el nuevo a los lectores de todos los sexos que tengan la amabilidad de ponerme bajo sus ojos. Siempre nos quedará el mar. ¿El mismo mar de todos los días uno de enero? Pues sí. En esa certeza vivo. He visto mares y océanos, y también rías, y desembocaduras de ríos, en todos los primeros de enero en que he tenido tal paisaje a mano. Nada me produce mayor bienestar para empezar esa jornada que, convencionalmente, inicia para los occidentales una nueva singladura.

Flacos, fanés y descangayados en esta ocasión, lo sé. La crisis económica tan mal gestionada, y sin castigo de los culpables, nos desazona -excepto a los que se benefician con ella, a los que compran en los templos que la alcaldesa Botella les prepara en Serrano, por poner un ejemplo- pero, además, la debacle moral nos enmierda a todos, y por eso es importante empezar el año sacudiéndose esa insoportable mochila.

Quizá no podamos arreglar la situación económica -aunque no me cabe duda de que nuevas formas de vida están y seguirán surgiendo: las comunas, por ejemplo-, pero desde luego podemos y debemos alzarnos en clamor y en multitud contra la perversión ética. Habría que conseguir, para iniciar el año con un propósito, que ninguno de los caraduras que nos poseen desde sus bancos y cajas rescatadas, ni desde sus gabinetes ministeriales, ni desde sus medios de comunicación desinformativos, que ninguno de esos jetas, decía, pueda salir impunemente a la calle.

Se impone el abucheo como forma de comunicación de masas. No hace falta insultar: no hay que proporcionar carnaza a la querella. Un gutural Uhhhhhh, emitido por docenas de gargantas, qué digo docenas ni cientos, miles -”Hemos de pensar a lo grande”, le dijo Nixon a Kissinger cuando le propuso arrojar la atómica sobre Vietnam: pensemos a lo grande en pacifista’s tocacojones style-, cientos de miles… Eso como terapia colectiva. Y, mientras tanto, trenzar las redes que tirarán del uno y del otro y que nos unirán y nos darán fuste y aguante.

El mar como realidad -te pones de espalda a todo lo demás, y te adentras en él para que te rebautice en laicismo, decencia y solidaridad-, pero también como metáfora. Quien no tiene la suerte de vivir a orillas del Mediterráneo o el Atlántico, ni de que le lleven a verlos al pie de un acantilado -como seguramente me ocurrirá a mí- tiene todas las posibilidades del espíritu para poner en marcha su oleaje. Cierra los ojos, abre tu corazón al mar, deja que te lo limpie, el corazón y la mente, de tantas injerencias como ha sufrido en los últimos tiempos.

Cuando volvamos del mar a los asuntos, la porquería seguirá ahí, pero nosotros seremos un poco más fuertes contra ella.

Eso espero, eso les deseo. Feliz, pese a todo, 2013.

 

 



La conexión no es muy buena

31 12 2012

Y por eso no he podido subir muchos de vuestros mensajes hasta hoy. Acabo de despertar en el campo. Bueno, no acabo, ya he escrito el Perdonen de dentro de 15 días en la cama, luego he bajado a la sala -mis amigos duermen- a mandarlo y a conectarme con vosotros. Hay mucha paz alrededor pero si salimos encontramos ambientazo, o sea que todo muy bien. En la cocina está sobando también Muk, el perro de la casa, un golden retriver al que he visto crecer y que ayer me abrazó con tanto entusiasmo que… bueno, menos mal que soy estéril. Casi me tumba. Es una delicia. Con mis amigos, estupendamente. En cuanto bajen nos pondremos a prepararlo todo para la noche de hoy.

Nota para mis Mongoles: menos mal que no os avisé, si encima de todo lo que me moví en Madrid os llevo a tener a vosotros los incombustibles, me matáis. Pero creo que volveré por ahí en marzo o así, de modo que no decaigáis en vuestro ánimo de tumbarme a cubatas.

¡Feliz Año y Besos para todos los que merecéis ser besados y achuchadas, y cenizas corrosivas para todos los demás! ¡



Un toque de romanticismo made in Hollywood

30 12 2012

A mí esta peli me gustó



Felices días a tod@s

29 12 2012

Reponiéndome de Madrid (fantásticos días), y mañana, a l’Empordà. Sigo viajando para olvidar el vacío que Tonino ha dejado en la casa. Pero va mejorando: y el recuerdo feliz convive con la pena, y a bastantes ratos consigue anular ésta. Murió como un señor gran acompañante, y aunque me cuesta hablar de él no me cuesta tenerle presente. Feliz año, por si en la masía no tengo cobertura.