…no tiene por qué ser bueno para nosotros ni para los franceses. Pero que haya desaparecido de escena un personaje como Sarkozy es en sí mismo un motivo de regocijo ético y estético. Se han hecho muchos análisis bobalicones sobre su discurso de despedida: que si pidió a los suyos aceptación del vencedor, que si fue generoso… Basura. Yo me di el gustazo de verle, y quedaba claro la clase de egocéntrico acelerado -¿sustancias?- que ha estado hundiendo a Europa -a esa sí le va a ir algo mejor sin él- haciendo de palanganero de la Merkel. Os linkeo esta entrada del blog de Lluís Bassets que analiza la retórica sarkozyana y al personaje mucho mejor que otros llamados analistas: www.elpais.com

Lo que sí nos hace daño a todos es el auge de los partidos neonazis y xenófobos, ahora en Grecia pero mucho antes en los países ricos y fríos europeos. Y también en Catalunya: con ese alcalde de Badalona que ha experimentado tremendo subidón en el último aquelarre del PP catalán, y sin que el gobierno de Mas chiste.

Eso sí que me da miedo. La esperanza la tengo ya muy domeñada, y en estas ocasiones suelo brindar con cerveza O.O. Que es lo que hice cuando ganó Obama.