Más sobre el ERE y su circunstancia

11 10 2012

Estaba a punto de subiros este comunicado, cuando se cayó el blog:

EL AHORRO DE MILLONARIO

Los 13 millones de Cebrian son más de lo que cobran 150 jefes de sección. El ERE no está justificado en los datos económicos.

La empresa ha desplegado una ofensiva desde el pasado viernes, que continuará mañana con una  ronda de reuniones del director del periódico, para tratar de convencer a la plantilla de que el brutal ERE previsto es una medida obligada por la fuerte crisis del sector  y el único modo de garantizar la supervivencia de EL PAÍS.  Pero  un somero análisis de los datos conocidos sobre la situación de la empresa  desmonta fácilmente esos argumentos, como se demostrará en las líneas que siguen.  El difícil momento económico general, y de la compañía en particular, puede requerir de ciertas medidas, que la plantilla debe estar dispuesta a negociar y a asumir, pero en ningún caso justifica la magnitud del destrozo laboral, personal  y profesional que se prepara. El ERE no tiene base económica alguna, y los ejecutivos de la compañía y la dirección del periódico lo saben. Por eso han construido un relato con el que pretenden convencer a la plantilla, pero, que a poco se mire, se revela como una burda patraña en la que se ha tomado como chivos expiatorios a las delegaciones territoriales de EL PAÍS  y a los compañeros  con más experiencia y que más años de trabajo han aportado a esta casa.

Sería difícil –por no decir imposible- encontrar un caso semejante en España o en otro país occidental de una empresa que, después de 35 años ininterrumpidos de beneficios, plantee despedir al 30% de la plantilla porque, según sus previsiones, va a cerrar su primer ejercicio en pérdidas, que no se estiman en más allá de dos millones de euros. Ni siquiera la proyección de números rojos para el próximo año, que, según la empresa, es de siete millones, podría dar argumentos  a la despiadada medida que se plantea. De entre los grandes diarios españoles, ninguno ofrece una cuenta de resultados más saneada que la de EL PAÍS. La editora de El Mundo, por ejemplo, ha hecho un ERE de dimensiones semejantes, pero tras  presentar un resultado negativo de  10 millones de euros solo en el primer trimestre  de 2012 (las pérdidas del grupo habían sido de 330 millones al final de 2011) y Vocento tuvo números rojos por  3,3 millones en el mismo periodo.  En esos tres meses, las pérdidas de EL PAÍS eran de apenas 70.000 euros.  En el extranjero podemos tomar un caso extremo como el de The Guardian, que sí ha despedido a un tercio de sus empleados, pero lo hizo después de tres ejercicios en los que perdió una media anual de  38 millones de libras (47 millones de euros). Y aun así mantiene  una plantilla de más de 600 trabajadores. Las pequeñas pérdidas son habituales en todos los periódicos del mundo, que asumen sin problemas los grupos en los que están integrados.  Nuestro lastre no son, por tanto, los números de EL PAÍS, sino la situación del grupo PRISA, que, además, paga a sus directivos mejor que nadie.

Los dos millones de pérdidas que la empresa prevé hasta final de 2012 son sensiblemente inferiores a los 3,2 millones que cobra al año el consejero delegado de PRISA, Fernando Abril- Martorell, un cargo que se ha duplicado tras el ascenso a la presidencia de Juan Luis Cebrián. Aun dando por bueno  el dato ofrecido por Cebrián de que cada trabajador de esta casa cuesta 88.000 euros al año –engañoso, porque la media incluye a toda la cúpula directiva- esa cantidad multiplicada por los 150 empleados que se pretende poner en la calle arrojaría una cifra de 13,2 millones. Como todos sabéis, de los datos ofrecidos por PRISA a los distintos organismos reguladores se deduce que Cebrián cobró en 2011 unos 13 millones de euros, cantidad que él no ha negado y que incluso ha considerado “sueldo habitual del mercado”.  El consejero delegado de Vocento percibe 847.000 euros al año; el de Tele 5, Paolo Vasile, 1,26 millones, y en Antena 3 los sueldos de los tres máximos ejecutivos suman 2,88 millones por ejercicio. El propio Cebrián aseguró el pasado viernes que el gasto anual en nóminas de EL PAÍS es de 41 millones. Pues bien, en 2011, las remuneraciones conjuntas  de los 16 consejeros de PRISA ascendieron a más de 20 millones, esto es, la mitad de toda nuestra masa salarial. A finales de 2011, la nómina de directivos del grupo sumaba 486, más que trabajadores tiene esta casa.

Durante el mandato de Javier Moreno, no ha cesado de crecer la nómina de cargos de la redacción, hasta llegar a la situación inaudita  de duplicar las funciones de los redactores jefes con subdirectores (en pocos años han pasado de dos a  ocho, aparte de los dos directores adjuntos), que, además de sus salarios, disfrutan de privilegios como los coches de alta gama que les facilita la empresa, junto a bonus – que se han seguido repartiendo este  año- y seguros médicos. Moreno es también el responsable de haber  creado una nueva nómina de directivos dedicados al desarrollo digital sin que eso haya supuesto el menor avance en el esbozo de un modelo de negocio en la Red, mientras la caída de ventas del  papel, mucho mayor que las de la competencia, se agudizaba por la política del gratis total en Internet  (que no aplica casi ninguno de los grandes periódicos internacionales, excepto el ruinoso The Guardian).

En los últimos años, la empresa ha ignorado las reiteradas peticiones de este comité para que se hiciesen públicos los salarios del director y de su equipo, las cantidades repartidas en bonus o lo que perciben otros cargos de distintas áreas del periódico, empezando por el consejero delegado, José Luis Sáinz. En estas circunstancias, no resulta difícil aventurar que los que ahora tratan de convencernos  de la inevitabilidad del ERE percibirán sustanciosas gratificaciones por condenar al paro, sin ningún motivo, a decenas de compañeros que lo han dado todo por este periódico.

Que nadie pretenda engañarse ni se haga ilusiones pensando que puede salvarse de la quema. Como el ERE no tiene justificaciones económicas de peso, solo cabe suponer que los verdaderos motivos de la empresa son desmantelar la redacción de EL PAÍS  con el horizonte de que en pocos años desparezca su edición en papel.  Esto es solo el comienzo de una serie de recortes que dejará  el periódico reducido a la mínima expresión y con una plantilla escuálida y mal pagada, la única que podrían sostener los ínfimos ingresos de la página web (1,3 millones de euros mensuales en la actualidad).

A todos nos cuesta creerlo, pero la lógica conduce a una conclusión desoladora: con la entrada del ‘hedge fund’ Liberty (fondos buitre, lo llaman otros) en el capital de PRISA, nuestra compañía se ha entregado a las prácticas financieras más depredadoras, a ese tipo de capitalismo sin escrúpulos que pretende aprovechar la crisis para maximizar beneficios y transferir las rentas de los trabajadores a accionistas y directivos dispuestos a todo con tal de aumentar sus remuneraciones. Liberty se hizo en 2010 accionista mayoritario de PRISA con una aportación de 650 millones de euros. Las condiciones de compra blindaban el pago de dividendos anuales al fondo de  inversión estadounidense con independencia de los resultados de la compañía. Como puede comprobarse en las cuentas de 2010 publicadas por PRISA, ese mismo año Liberty ya percibió 165,2 millones en dividendos. A ese ritmo, en cuatro años recuperará su inversión sin perder el control accionarial del grupo.

Esto no es solo un atentado laboral sino una traición a los principios del periódico, al legado empresarial del fundador de PRISA, Jesús de Polanco, y un golpe mortal a la reputación de nuestra cabecera, que se entrega a las mismas prácticas de explotación económica que tantas veces hemos criticado desde nuestras páginas.   Por nuestros puestos de trabajo y por respeto a lo que ha significado EL PAÍS desde su creación, hace 36 años, estamos obligados a detener como sea  la mayor agresión que ha sufrido esta plantilla en toda su historia. En una cosa tiene razón Cebrián, cuando compara lo ocurrido el pasado viernes, el día más negro en la trayectoria de este diario, con el 23-F. Lo que no sabe es que esta vez su papel está cambiado: ahora el protagonista de la asonada es él. Los trabajadores de EL PAÍS seguimos en el mismo sitio que entonces.

 


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8 respuestas a “Más sobre el ERE y su circunstancia”

11 10 2012
Carmen O (09:11:53) :

Tranqui, que ya lo leímos en tu fb…

11 10 2012
11 10 2012
Tomas B (11:58:51) :

Vaya tela, Maruja. Acoso y derribo desde dentro….

11 10 2012
11 10 2012
Celia (21:17:31) :

Sí, se van a cargar el periódico. Si lo que pretenden lo llevan a cabo,habrá un ante y un después y empezará a ser un medio irrelevante y a menos hasta que decidan su desaparición.

Además ¿ qué segmento de lectores le va a quedar a un medio que aplica ese capitalismo de casino? ¿ o se cree el señorito que somos tontos?

Por cierto, su afán por el Huffington ese que se ha traído ¿ qué pinta en todo esto, qué papel cree Cebrián que puede desempeñar?

12 10 2012
Raúl Fernández Justo (07:01:36) :

Gratis total en internet…Es que así no hay forma de salir adelante. Antes ,con la suscripción, te daban un número(una clave) para acceder al contenido del periódico en internet. Es decir, pagabas por acceder a ese contenido. Ahora con la misma suscripción ni las gracias te dan y el acceso es ¡¡gratuito!! Es evidente que por lo mismo, y sin pagar, ni dios se va a suscribir al periódico. Los responsables de esta decisión- desafortunada donde las haya- son los que quieren hacer un ERE(vaya mierda de palabra) a los que precisamente se ocupan de mantener un nivel de excelencia incontestable.¿Los lectores tampoco tenemos nada que decir? A mi no me importaría que subiera el costo del periódico(siempre que no sea gratis en internet, siempre que se mantenga la calidad actual, y siempre que no se ataque a los trabajadores del mismo). La excusa de la crisis va bien para otra empresas(los bancos,la industria armamentística, las fábricas de peinetas), pero no para empresas solventes y de reconocido prestigio internacional.

12 10 2012
Miguel Ángel Raya (08:53:46) :

Gracias por la brillantez del texto y por ser un ejemplo!!

12 10 2012
Aracne (10:28:40) :

Cuando las ideas están claras y la conciencia es firme, el texto, la escritura tiene dignidad. Así de sencillo y así de claro. No hay vuelta de hoja. Ramón Cotarelo corrobora también con sus palabras el mismo diagnóstico, desenmascara las mismas falacias, en Palinuro: “Paistanic”. Aquí:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=157509