Aparte de tener la lengua larga y no querer entrar en territorios soeces, que los hay y muy frondosos, es que no tengo tiempo. Leo libros, escribo uno detrás de otro, hago artículos, tengo este blog, y el face. No soportaría tener que hacer todo eso con el dedo puesto en el teclado del iphon. Eso sí: nunca digas de este agua no beberé. Igual cualquier día recapacito. Por ahora, no.