Muestra de la obscenidad

2 12 2012

El saqueo de la Sanidad pública, modelo Madrid (Gonzalez, antes Aguirre): www.elpais.com


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5 respuestas a “Muestra de la obscenidad”

2 12 2012
tini (14:06:52) :

Estos mal nacidos y bien vividos tienen tiempo y dinero para resistir.
¿Vamos a tener que vivir que la lucha de una parte de la sociedad termine en una terrible derrota para tanta gente?.

http://www.eldiario.es/sociedad/Miles-ciudadanos-hospitales-publicos-Madrid_0_75242538.html

2 12 2012
AnnaGB (16:23:58) :

Dicen que así buscan la eficiencia. Pero es que un gestor privado eficiente lo que busca es sobre todo el beneficio económico y no social de la empresa que dirige y lo primero su salario. ¿Cuánto cobrarán estos gestores? Ya sabemos de antemano que mucho y no quiero ni pensar que se privatice no sólo la gestión sino la asistencia, entonces volveremos a lo que nos ha hundido. Cotizar en Bolsa la salud, ejecutivos que recibiran millonadas para hacer subir los valores en Bolsa y para ello mentiras, engaños, estafas, con rehenes que esta vez en lugar de los ahorradores serán los enfermos.

2 12 2012
antonio lopez (16:37:20) :

Maruja, admiro sus artículos. Pero tengo que hacer un comentario sobre el que aparece en El Pais Semanal del 2 de diciembre. Usted dice que una señora era “alma madre” de una excursión. Lo siento, pero ‘alma mater’ se traduce como ‘madre nutricia’. La expresión que Vd usa no está a la altura de su calidad. Todos nos equivocamos…

2 12 2012
Concha Pérez (17:42:13) :

antonio lopez, ¿no hay en el artículo que aquí leemos nada más importante y que le llame la atención que eso de “alma mater”?

Mi abuelo nunca se creyó que pudiera existir algo como la seguridad social y las pensiones de jubilación porque durante su vida de adulto, en el franquismo, no existían como ahora las conocemos y no le entraba en la cabeza que ya no habría que ahorrar por si alguien se ponía malo o para cuando no pudiera trabajar.

Todavía, cuando yo era pequeña en los años sesenta, mi madre tenía que llevarme a un médico privado cuando estaba mala porque la seguridad social no estaba bien desarrollada y tuvo que llevarme a un colegio de monjas porque no había plaza en el colegio público de mi barrio para todos, en esos años de incremento de población.

Hace unos años les ponía a mis alumnos de inglés la película “Sicko” de Michael Moore sobre lo terrible que es el sistema sanitario de Estados Unidos y su comparación con otros sistemas más sociales, como el de Canadá, Inglaterra o Francia y les advertía de que en la Comunidad de Madrid empezaba un camino que nos dirigía directo a ese tipo de sistema. La mayoría de mis alumnas (había más mujeres en clase) no estaban de acuerdo con que eso fuera a suceder, no les parecía factible.

Y ahora estamos aquí y ahora y vemos lo que se avecina y empiezo a tener miedo de lo que nos espera. Siempre he dicho que mi marido, enfermo de riñón y trasplantado, habría muerto en EEUU. Siempre he dicho que mi hija pequeña, nacida con un cardiopatía congénita y operada varias veces del corazón, en EEUU habría muerto. ¿qué nos pasará ahora? ¿Tendremos dinero para pagar las medicinas que todos los meses necesitan? ¿serán atendidos tan diligentemente con hasta ahora con el nuevo sistema? ¿es que la gente que votó en las pasadas elecciones no ve lo que está pasando?

Esto es más de lo que deberíamos soportar. ¿dónde está todo el mundo?
Salud. La necesitaremos.

2 12 2012
Jm (18:33:41) :

Inevitable un futuro inmediato con Sanidad Pública de gestión privada, modelo Alzira. Creo que no queda otra salida si se quiere mantener un sistema de salud de calidad y igual para todos. Quizás lo único que ahora cabe exigir es un comité ético que controle el tema.
He trabajado en la Sanidad Pública y también en la Pública de Gestión Privada y de verdad que el cuidado de los pacientes ha sido exactamente el mismo, si no hubiera sido así, habría cambiado de profesión o lo hubiera dejado. La diferencia en mi experiencia personal a sido que en la Pública de Gestión Privada he tenido que tener muy presente gastar lo justo y necesario y ni un euro más.