No los sentiremos como conciudadanos…

2 02 2012

… pero españoles sí son. Y con derecho a voto. Y contentos por lo que está haciendo el Gobierno que les representa, a costa de sus no sentidos como tales, tampoco, conciudadanos. Si eso no son dos Españas. Pero no estamos solos: hay dos Chiles, dos EE.UU., dos Francias… Eso, sin meternos en complejidades ni matices, que los hay y muchos. Y por supuesto está, en medio, la masa fluctuante de indecisos. En mi opinión, lo que más daño hace, porque con los indecisos sobre sus propios principios nunca sabemos a qué atenernos.


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9 respuestas a “No los sentiremos como conciudadanos…”

2 02 2012
María Luisa (10:36:05) :

En el Hoy por Hoy, hace un rato, Simone un prestigioso lingüista italiano, pillé un fragmento de la entrevista que le hacían con motivo de la presentación de su libro prologado, creo, por J. Estefanía.

Exponía que, por paradójico que parezca, las ideologías de izquierda van en picado porque los antes proletarios desean ser burgueses y dedicarse a consumir para ser felices y pasarlo bien.

El monstruo amable.

Una frase:

«¿Cómo es posible pretender que una multitud distraída por el deseo de consumir, desviada por continuas sacudidas en su capacidad de distinguir entre lo real y lo ficticio, solicitada por móviles egocéntricos y vagamente prepotentes, atascada en imaginaciones de futuro, pueda concentrarse de verdad en algo que se parezca a los “ideales de izquierda”?»

2 02 2012
Aurora (11:33:09) :

Maruja, por una vez no estoy completamente de acuerdo con lo que dices. Vivo en Francia y aunque es evidente, para el que lo quiera ver, que existen las clases sociales y que hay una división entre derecha e izquierda, entre la clase política y los ciudadanos de a pie, etc, aunque esa división existe, yo no he visto todavía, salvo en la familia Le Pen, que alguien de la derecha excluya de Francia a un socialista, de la manera que en España los discípulos de Aznar y la FAES nos acaban llamando a los demás antiespañoles y todo lo que haga falta.

2 02 2012
fmedinac (11:34:17) :

Tienes razón. Ya es desgracia por el futuro que dibuja, pero tienes razón. Aunque me gustaría que el personaje que con su solo voto absolvió a Camp tuviera una ciudadania distinta a la mia. Desde luego y, pese a que me lo repitáis mil veces, niego a ser conciudadano de ese duque patriótico que ha levantado algunas decenas de millones de euros a los ciudadanos. No comparto, sin embargo, tu visión sobre los indecisos, si es que estamos hablando de sistema electoral. Como bien dices, hay muchas más complejidades y matices. Muchas gracias por tus líneas. Un gran saludo para ti.

2 02 2012
masdelomismo (12:06:09) :

Pues igual es mejor que haya indecisos y menos borregada ¿no?.
Además, los que dudan, creo yo que siempre son de siniestra moderada, y mas que indecisos son desencantados.
Claro, y con el panorama que se vislumbra. Joooooooooooooooooooo.

2 02 2012
tini (13:46:24) :

La incertidumbre es un estado que a todos nos sobreviene de vez en cuando. Se resuelve tomando decisiones. Y solemos hacerlo.
Lo que es terrible, al menos así me lo parece. es ese colchón, esa masa silenciosa siempre, siempre, que permite que lleguemos a donde no queremos ir.
El miedo es un arma poderosa. Y el silencio el invernadero que permite el cultivo de muchos desmanes.
Manuel Rivas, lo cuenta en su libro “Todo es silencio”.

2 02 2012
Aracne (14:34:17) :

Ahora me voy a poner borde total. El “desencanto” es siempre de derechas, un lujo a su alcance, pero del que nunca podrán participar los abandonados hijos de Eva. A no ser que “desencanto” se entienda como des- encanto, quitarse de encima el “encanto” infantil de creer en los Reyes Magos, o en los lideres políticos o de la opinión dominante en el sistema de relaciones sociales en el que nos involucionamos…
La “sinistra” o es sinistra o no lo es. ¿qué significa “sinistra moderada”? ¿acaso no es la sinistra entregada, buenina y acariciadora del dulce “monstruo”, idolatrado?
La izquierda “moderada”, sumisa a la impostura nos ha llevado con valselina al borde del precipicio. Todavía estamos a tiempo de dar un paso atrás.
¿cómo me voy a moderar yo, si no tengo armas, ni domino los medios de producción material ni simbólica ni na de na. La derecha es la que tiene que moderarse, pero no caerá nunca esa breva.
El desencanto es lo decadencia, la entrega, la sumisión. ¡Viva la sinistra desmesurada!
¡Que ya vendra tio Paco o el Cortinglés con las Rebajas!

2 02 2012
AnnaGB (16:43:19) :

Pues yo he pasado ya por dos fases de desencanto y soy de izquierda.

2 02 2012
Txomin Goitibera (18:02:56) :

El desencanto viene de esperar algo de quien no hay que esperar nada. Habrá que plantearse dejar de verlas venir y empezar a hacerlas venir. Ello implica que habrá que dar alguna patada en el culo y decir “no me sirves” a alguien.

3 02 2012
Aracne (01:18:54) :

Claro que sí, Txomin. Decir “no me sirves” y a la vez gritar, en plan luciferino:¡non serviam!, ¡no seré esclavo!.
AnnaGB, claro que se puede seguir en sus trece, tras dos fases de desencanto, incluso de cuatro. Quizás es sólo, como casi siempre, cuestión de palabras y de la carga de memoria que traigan para cado uno. A mí “desencanto”, “desilusión”, me remite al pensamiento mágico del niño o la niña que al descubrir que los Reyes Magos no son las figuras que creía, se enfada y enrabieta y grita:¡pues ahora no juego! Me remite a la nostalgia egocéntrica y el desistimiento. Son cosas mías que no puedo ni debo generalizar. Pero yo prefiero utilizar “decepción”, “desengaño” (experiencias muy comunes y demasiado frecuentes en cada vida) porque dejan una puerta abierta a seguir en la brecha, sin engaños y con una mejor percepción de las cosas o por lo menos con esa intención.
A pesar de mis caprichosas reminiscencias, creo, Anna, que nos entendemos perfectamente. Con “encanto” o “desencanto”, con “engaño” o “desengaño”, el caso es que seguimos intentando lo mismo, de una manero u otra.
Es que esto de las palabras, es la hostia bendita, o son juguetonas y sinsustancia o son amantes muy vengativas.