Cn la voz de Janis Joplin os saludo, en esta mañana de mediados de agosto, mejor dicho, de media tercera semana de agosto. La ciudad, vacía, pero con guiris, y con muchas fotografías de menús y de breakfast en las terrazas de los bares. Neus va y viene en su mes de vacaciones y me ayuda con Tonino cuando está aquí, el resto del tiempo, menos, lo paseo yo. Voy a la piscina del gimnasio -dentro de un rato lo haré, en cuanto llegue la asistenta y deje a mi amigo canino acompañado-, leo. Como tengo pereza estival no me he puesto con la novela más que con las notas, pero apaciguo mi mala conciencia -no sé por qué la tengo, debe de ser un reflejo- concentrando mis lecturas en libros de economía que creo me pueden ayudar. El recuento de canallas financieros es interminable, parejo al de tontos pérfidos políticos.

Deseo que estéis pasándolo muy bien, cualquiera que sea vuestro destino. Como las series de la tele están todas repes, me he entregado, por las noches, a las hazañas bélicas: tengo que reconocer que Band of Brothers es muy buena, si una no se ve los extras patrióticos tan llenos de orgullo bobalicón a cargo de Hanks & Spielberg. Pienso verme también The Pacific. Al cine no voy, no sea que me encuentre con votantes del PP, aunque sepan hacer gazpacho.