… mirándome fijamente desde el escaparate de la tienda de mascotas de la calle París con Enric Granados. La tienda cerró, y en el local han surgido infinidad de negocios, con mayor o menor fortuna, pero Tonino nunca dejó de dedicarle a esa esquina una meada especial. Conmemorativa.

Os doy las gracias a todo por vuestro apoyo, y espero reanudar pronto mis entradas. Ahora me siento agotada, emocional y físicamente. Pero siempre p’alante. El viernes volveré a Madrid para pasar con mis amistades de allí las celebraciones navideñas. En estricta intimidad de amistad.

Nos estamos viendo.