Os dejo mi colu de hoy

Un pequeño parrafico:

Así es, ultrajada, como he visto al Rey -en diferido- en su discurso anual, a pesar de que todos los juancarlólogos y exégetas han coincidido en encontrar en sus palabras una clara muestra de realismo que supera por la izquierda las vaciedades de años anteriores. Le iba escuchando y la bola de las entrañas se me iba haciendo pinchos.

Completa, en El Diario.

Por |2014-01-16T10:02:29+01:0026/12/2013|Categorías: periodismo|Etiquetas: , |10 Comentarios

Dentro de poco me pongo a cocinar

Para que esta noche, en la intimidad de nuestro hogar, tres practicantes del internacionalismo y la amistad sin fronteras disfrutemos de mis guisos transversales. Un chileno, una sueca y esta mediterránea degustaremos gambas y calamarcitos de la tierra como entrada, y después una marmitako de rape que suele quedarme de rechupete, todo regado con los oportunos caldos. Ha sido un día de mucho pensar en cómo hemos llegado hasta aquí, pero a partir de ahora pongo el automático de la pequeña felicidad y os deseo que hagáis lo mismo. Que la calidez no se quede a nuestra puerta.

Feliz Nochebuena y mejor Navidad.

Por |2014-01-16T10:17:19+01:0024/12/2013|Categorías: intimidad|Etiquetas: |14 Comentarios

Mi colu de hoy

Aquí oz la dejo, gente. Y muy buen día.

No tengo nada en contra de la señora Cecilia Malmström, comisaria europea de Interior. El dios nórdico del Partido Popular Liberal de Suecia, al que pertenece, la bendiga. Contra su forma de ejercer la política, sí tengo. Tengo en contra de ella sus Lágrimas por Lampedusa -cuando el naufragio, recuerden- y, por oposición, sus respuestas a la entrevista que le ha hecho este miércoles Pepa Bueno, en el Hoy por Hoy. Su tibieza, su contemporización, su púdico no nombrar a los gobiernos europeos que acuden a actitudes racistas para medrar en las urnas, su declaración de haber quedado en muy buenos términos con Fernández Díaz, añadiendo que sus cuchillas no incumplen ninguna ley europea. Coño, toma lágrimas. Es como creer que una infanta, al llorar en los Juegos Olímpicos de Barcelona, quizá pasa la vida lamentando que su real padre vaya dejando osos, elefantes y otros nobles animales viudos y huérfanos, y sin embargo descubrirla por ahí con una pulsera de marfil debajo del guante.

 En El Diario, el resto.
Por |2014-01-16T10:02:12+01:0019/12/2013|Categorías: periodismo|Etiquetas: , |37 Comentarios

A Lolita Sevilla

Que también se ha ido. Por Diego Galán en El País.

Todos estos fallecimientos se llevan retazos del cine de los sábados. Eleanor Parker, cuya melena pelirroja clara -más que la de Maureen O’Hara- deslumbraba en Scaramouche –simpático truhán que «nació con el divino don de la risa y la convicción de que el mundo estaba loco», un lema que Terenci Moix hizo suyo-, en Fort Apache, de John Ford -junto al guapísimo William Holden- y en Cuando ruge la marabunta. En la primera, nunca le perdoné a Stewart Granger que la dejara por la pavisosa de Janet Leigh, aunque siempre le agradeceré a ésta tres cosas: Psicosis, Sed de mal y su hija, Jamie Lee Curtis.

Joan Fontaine fue otra de mis compañías de cine de barrio. Su mal casada de Rebeca hizo que todas las adolescentes nos identificáramos con su sufrimiento, no sólo por la huella de la anterior esposa, sino por ese miedo atenazador hacia lo masculino que empapa la película, las perfidias unidas de Hitchcock y De Maurier. He releído la novela hace cosa de un año, y, francamente, qué aburridos se quedan los De Winter cuando el fantasma de Rebeca desaparece y la mensión ya es solo cenizas. La vida cotidiana puede resultar muy poco estimulante cuando se ha habitado a fondo lo gótico. La mejor peli de Fontaine, Nacida para el mal, de Nicholas Ray, en donde un estupendo Robert Ryan le decía: «Te quiero, pero no me gustas».

A Peter O’Toole le conocí siendo ya mayor, y aunque me gustaron sus cualidades de star -y, siempre, su forma de desafiar la salud y el tiempo-, durante todo el metraje de Lawrence de Arabia estuve deseando que saliera Omar Sharif, qué sofoco sólo al pensarlo. Claro que a Omar dejé de seguirle cuando empezó a llorar en Dr. Zhivago, menudo plasta.

Total, que se han ido. Damm.

Por |2014-01-16T10:15:53+01:0017/12/2013|Categorías: cine, prácticas artísticas|Etiquetas: , |5 Comentarios